Ante el incumplimiento de los precios máximos acordados, el Gobierno Federal desplegará auditorías fiscales para garantizar que los subsidios al IEPS lleguen al consumidor final y no se conviertan en margen de utilidad para las estaciones de servicio.
Estrategia de fiscalización ante el desacato de precios tope
La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha endurecido su postura frente al sector gasolinero tras detectar que aproximadamente el 45% de las estaciones de servicio en el país comercializan el diésel por encima del precio límite establecido de 28.30 pesos por litro. Este lunes 20 de abril, la mandataria anunció que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) iniciará revisiones profundas a los establecimientos que ignoren el acuerdo de contención de precios.
La advertencia surge como respuesta directa a los hallazgos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que identificó una resistencia generalizada a respetar el techo de precios a pesar de que el Estado continúa destinando recursos públicos para subsidiar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Impacto del diésel en la cadena de suministros e inflación
La prioridad del Ejecutivo de mantener el diésel bajo control responde a su papel crítico en la economía nacional. Al ser el combustible principal del transporte de carga, cualquier incremento se traslada de forma inmediata a los costos logísticos de productos básicos, particularmente frutas y verduras, presionando la tasa de inflación.
- Subsidio actual: El Gobierno Federal "aporta" 3.17 pesos por litro de diésel a través del estímulo fiscal al IEPS.
- Ajuste del estímulo: Para esta semana, el apoyo fiscal registró un recorte, pasando de 80.35% a 43.17%, obligando a una vigilancia más estrecha sobre los márgenes operativos de los gasolineros.
El objetivo de la administración es presentar un nuevo plan el próximo martes 21 de abril, con la meta de reducir el precio máximo por debajo de la barrera de los 28 pesos.
El factor geopolítico: volatilidad en el mercado petrolero
La presión sobre el precio del diésel se ve exacerbada por la inestabilidad en Medio Oriente y la relación diplomática entre Teherán y la administración de Donald Trump. El cierre y apertura intermitente del Estrecho de Ormuz ha generado fluctuaciones drásticas en los mercados internacionales:
- Mezcla WTI: Incremento del 5.08%, cotizando en 88.11 dólares por barril.
- Brent: Aumento del 4.89%, alcanzando los 94.80 dólares por barril este lunes 20 de abril.
Esta coyuntura global coloca al diésel como el combustible más vulnerable, obligando al gobierno mexicano a equilibrar el subsidio interno con precios internacionales al alza.
Riesgos fiscales y sostenibilidad del subsidio
Analistas financieros han alertado sobre el costo de oportunidad que representa la contención de precios para las finanzas públicas de 2026. Según proyecciones de BBVA, la factura por estos apoyos fiscales podría ascender a 38 mil millones de pesos, recursos que el Estado deja de percibir de manera definitiva.
"Cada vez que el gobierno reduce el IEPS para contener el precio de la gasolina, renuncia a ingresos fiscales que no se recuperan después", advierte el analista Manuel Herrejón.
Esta renuncia a ingresos tributarios compromete el presupuesto público, planteando un dilema entre la estabilidad inflacionaria inmediata y la salud financiera del país a largo plazo.


