La crisis turística por sargazo en Tulum durante 2026 ha provocado un hundimiento severo en la economía local, afectando drásticamente a dueños de comercios y empleados del sector hotelero. Autoridades de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) confirmaron este mes la recolección de casi 2 mil toneladas de macroalga, un fenómeno ambiental que, sumado a los altos costos del destino y quejas en el trato al visitante, ahuyentó a miles de viajeros y sumió a la comunidad en una fuerte recesión.
¿Por qué están cerrando las tiendas comerciales en Tulum?
La fuerte disminución de turistas en las calles y playas se ha traducido en un golpe directo para el comercio local. La falta de liquidez impide que los dueños de negocios cubran rentas y servicios, forzándolos a bajar las cortinas. De acuerdo con Milenio, Yadira Villegas, comerciante de la zona turística, explicó la magnitud del problema: "Nos está afectando muchísimo, nos han bajado las ventas; aquí la masa, que es lo primordial y que antes se nos acababa, ahora nos quedan unos seis kilos".
¿Cuánto sargazo se ha recolectado en las playas este año?
Para combatir la llegada masiva del alga, el municipio de Tulum ha desplegado 17 contenedores a lo largo de la costa. Hasta el momento, las brigadas de limpieza han recolectado cerca de 2 mil toneladas de sargazo.
"Hemos tenido un año difícil en cuestión del sargazo; desde hace mes y medio nos empezó a llegar con todo. Todos los días luchamos por tener las playas limpias; es un trabajo que a lo mejor no se nota mucho, pero estando en campo es muy difícil." — Diego Álvarez, Coordinador de Zofemat de Tulum, mayo de 2026.
¿Por qué los trabajadores de hoteles están abandonando la ciudad?
La contracción económica paralizó las contrataciones en hoteles, restaurantes y obras de construcción, desencadenando un éxodo laboral. Cientos de trabajadores originarios de Tabasco, Chiapas, Veracruz y la Ciudad de México están empacando sus maletas para regresar a sus lugares de origen.
El detonante principal de esta fuga de talento es la implementación del llamado "descanso solidario", una práctica que los empleados describen como un despido disfrazado. Al enviarlos a casa sin goce de sueldo durante semanas, los trabajadores se quedan sin recursos para pagar vivienda o alimentación en uno de los municipios más caros del país, obligándolos a abandonar el "sueño de Tulum" con deudas acumuladas.


