Tres generales asumieron los cargos más relevantes de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Guardia Nacional (GN) el 2 de febrero de 2026. El general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, tomó protesta a Enrique Martínez López como subsecretario, a Hernán Cortés Hernández como Oficial Mayor, y a Guillermo Briseño Lobera como comandante de la GN, consolidando una renovación en la estructura de mando militar. La ceremonia, solemne y sin discursos, se efectuó en la Plaza de la Lealtad de la dependencia en la Ciudad de México.
La toma de protesta de los tres pilares de la Defensa
El cambio de mando se oficializó durante la mañana del lunes 2 de febrero de 2026. El secretario Ricardo Trevilla Trejo fue el responsable de juramentar a los tres oficiales que ocupan las posiciones jerárquicas inmediatamente inferiores a la suya dentro del aparato de la Defensa Nacional y la seguridad pública federal.
El primer nombramiento formalizado fue el de Subsecretario de la Defensa Nacional, cargo que recayó en el General de Misión de Estado Mayor Enrique Martínez López. Este movimiento se dio en sustitución del general Enrique Covarrubias López, quien pasó a situación de retiro tras cumplir los 65 años de edad.
Durante la ceremonia, el general Trevilla Trejo recalcó la cadena de mando con la Presidencia:
> “Por orden de la Ciudadana Presidenta de México, se reconocerá como Subsecretario de la Defensa Nacional al General de Misión de Estado Mayor Enrique Martínez López, aquí presente, a quien se le acordará el respeto debido a su jerarquía y se le obedecerá en todo lo que mandare referente al servicio, de palabra o por escrito, de acuerdo con lo dispuesto en las leyes y reglamentos”.
Movimientos estratégicos: Oficial Mayor y comandante de la Guardia Nacional
La rotación de personal incluyó un movimiento significativo al interior de la cúpula militar y la Guardia Nacional. El General de División de Guardia Nacional de Estado Mayor, Hernán Cortés Hernández, dejó su puesto como comandante de la GN para asumir el cargo de Oficial Mayor de la Defensa Nacional. Al tomar posesión, Cortés Hernández volvió a portar el uniforme militar, marcando su transición a una función administrativa clave dentro de la SEDENA.
El relevo en la Guardia Nacional quedó a cargo del General de División de Guardia Nacional de Estado Mayor Guillermo Briseño Lobera, quien rindió protesta al cargo y de Bandera como el nuevo comandante de la institución. Este nombramiento asegura la continuidad de la estructura operativa de la GN.
Checklist de nombramientos clave (2 de febrero de 2026)
Contexto político asociado a la Defensa
Aunque el foco principal de la jornada fue la renovación del alto mando militar, otros temas de la agenda política nacional también figuraron en los reportes.
Avance en el Senado sobre la semana laboral de 40 horas
En el Senado de la República, se afinaban los últimos detalles para la reforma constitucional que busca establecer la semana laboral de 40 horas. Laura Itzel Castillo, presidenta de la Cámara, confirmó que el titular de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón, ha informado sobre los ajustes finales a la reforma del artículo 123 constitucional. Se estima que el proyecto se analizará en breve durante la plenaria.
Advertencia de Sheinbaum sobre el rezago en San Quintín
La necesidad de una "intervención mayor" para corregir el rezago persistente en San Quintín fue justificada por Sheinbaum, quien también relató una anécdota reciente. Justificó el regaño que impuso a algunos legisladores de Baja California que le solicitaron una fotografía el sábado anterior. Sheinbaum les instó a abandonar el Congreso y enfocarse en el trabajo de campo: "Les dije que no andaran allá arriba en el congreso, que vayan al territorio, cerca de la gente. Todos los que venimos de este movimiento debemos tener presente siempre".
El significado de estos cambios no solo reside en la sustitución de nombres, sino en la transferencia de experiencia y la designación de oficiales de la Guardia Nacional a puestos de alta jerarquía administrativa dentro de la Secretaría de la Defensa. Esta integración subraya la consolidación operativa y burocrática de la Guardia Nacional dentro de la estructura castrense, un proceso de movilidad que será clave para la administración de recursos y el futuro institucional de ambas dependencias.


