La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está implementando un Plan de Seguridad para el Bachillerato que busca homologar los controles de acceso y los protocolos de actuación en sus 14 planteles (nueve preparatorias y cinco CCHs). Esta medida, impulsada por la Secretaría de Prevención y Apoyo a la Movilidad y Seguridad Universitaria (SPAMSU), responde directamente a la necesidad de fortalecer la protección física y digital de más de 106 mil alumnos, especialmente tras incidentes como el asesinato de un estudiante en el CCH Sur.
El plan se centra en corregir las "capacidades diferenciadas" y las respuestas "inconsistentes" del personal de seguridad, reemplazando los 28 complejos protocolos existentes —calificados de "biblias" ineficaces— por guías de actuación sencillas y concretas, incluyendo la adaptación tecnológica necesaria para estandarizar los accesos que actualmente varían desde una simple credencial hasta el reconocimiento facial.
El contexto crítico de 2025: La urgencia por unificar la protección de menores de edad
La determinación de la UNAM de estandarizar la seguridad en sus planteles de bachillerato (dirigidos a alumnos de 15 a 17 años) se formalizó tras una serie de eventos que expusieron la fragilidad de los sistemas de protección. Manuel Palma Rangel fue nombrado titular de la Secretaría de Prevención y Apoyo a la Movilidad y Seguridad Universitaria (SPAMSU) en noviembre de 2025, asumiendo el cargo en medio de la crisis generada por amenazas de bombas y, específicamente, el asesinato de un alumno dentro del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur.
El plan de seguridad abarca los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria y los cinco Colegios de Ciencias y Humanidades. El objetivo principal es establecer un "sistema homologado” para corregir las fallas diarias en los accesos y la vigilancia, al tiempo que se garantiza la protección de datos sensibles de los estudiantes durante cualquier adaptación tecnológica.
Diagnóstico operativo: La inconsistencia en la respuesta de seguridad
El secretario Palma Rangel, en una ponencia ofrecida en el Instituto de Investigaciones Jurídicas, evidenció los desafíos operativos al señalar que las respuestas ante incidentes con los menores de edad son "inconsistentes". Esto se debe a las "capacidades diferenciadas" del personal entre las unidades académicas.
Actualmente, cada uno de los 14 planteles aplica protocolos específicos según sus características, lo que resulta en medidas de control de acceso particulares y muy diferentes entre sí. La disparidad en la implementación de la vigilancia física y digital es clara:
Protocolos de acceso actuales: Ineficacia del sistema mixto
El titular de SPAMSU subrayó que, mientras en algunas preparatorias se sigue solicitando solo la credencial, otros planteles ya operan con torniquetes de reconocimiento facial y en algunos más se aplica un sistema mixto que combina ambas medidas.
Debido a estos protocolos diferenciados, la estrategia clave es la homologación, cuyo fin es fortalecer la protección física y digital de los estudiantes que legalmente aún son menores de edad.
La hoja de ruta de la SPAMSU: Simplificación y reestructuración
Para contrarrestar la dispersión y la inconsistencia, el Plan de Seguridad propone dos líneas de acción: la simplificación de documentos normativos y el ajuste de funciones en las comisiones internas.
Checklist: Estrategias para protocolos efectivos
Palma Rangel adelantó que implementarán "criterios mínimos de actuación con protocolos específicos" tanto en preparatorias como en CCHs. La solución es "simplificar protocolos y diseñar simulacros regulares de capacitación en los planteles".Pautas para la nueva actuación:
- Guías Breves y Concretas: Reemplazar los 28 protocolos aprobados por el Consejo Universitario —criticados por parecer "biblias" que los estudiantes no leen, restándoles efectividad— con instrumentos de actuación sencillos.
- Definición de Roles: Especificar con claridad: "¿Qué va a hacer un vigilante ante un suceso, qué va a hacer el director o un profesor?".
- Materiales de Alto Impacto: Crear guías con pasos concretos usando materiales gráficos como infografías y videos difundidos en redes sociales, asegurando la comprensión y el alcance masivo.
- Identificación de Infraestructura: Utilizar estos nuevos instrumentos como base para determinar la infraestructura necesaria para la seguridad de los estudiantes.
El ajuste necesario en las comisiones locales de seguridad
Aunado a la simplificación de los manuales, el plan contempla ajustar las funciones de las comisiones locales de seguridad. El secretario de SPAMSU fue categórico al afirmar que estas comisiones "no funcionan como deberían". Aunque son consideradas la "primera instancia a nivel de cancha en las escuelas", reconoció que históricamente "no les hemos dado la importancia que tienen". Por ello, es necesario enfatizar el trabajo de estas comisiones en la prevención, fortaleciendo su operatividad dentro del nuevo esquema unificado.
La transición de protocolos obsoletos a guías sencillas y la implementación de sistemas de acceso unificados representa un desafío logístico significativo para la UNAM. La verdadera prueba de este Plan de Seguridad residirá no solo en la adaptación tecnológica, la cual debe garantizar la protección de datos sensibles, sino en la capacidad de las comisiones locales de seguridad para pasar de ser estructuras ineficaces a convertirse en la primera línea de prevención efectiva, garantizando que el entorno educativo de más de cien mil estudiantes sea predeciblemente seguro.



