Tras el masivo concierto de Shakira en el Zócalo, la Ciudad de México ha validado su capacidad operativa y de seguridad, enviando una señal contundente de preparación para los desafíos logísticos de la Copa Mundial de la FIFA 2026, según declaraciones de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. Este evento, que marcó el cierre de la gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour en México, se erigió como una "prueba de fuego" superada con éxito rotundo.
El Zócalo: Un ensayo general exitoso para el Mundial 2026
La capacidad de la Ciudad de México para gestionar eventos de esta magnitud se posiciona como la mejor carta de presentación de la capital rumbo a junio de 2026. Se observa una gestión impecable que sienta un precedente crucial.
Los datos oficiales confirman un récord de asistencia, con una cifra de 400 mil personas congregadas tanto en la plancha del Zócalo como en las calles aledañas, donde se dispusieron pantallas gigantes. Este volumen de público, superior a registros previos, demuestra un control de multitudes efectivo y una planificación robusta.
En materia de seguridad, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) reportó un saldo blanco. Pese a la enorme afluencia, no se registraron incidentes mayores, lo cual es atribuible a un despliegue estratégico de más de 3,000 policías y la implementación de 52 filtros de acceso. La coordinación operativa fue ejemplar.
La logística de transporte también fue puesta a prueba. El Metro de la CDMX operó con horario extendido en las Líneas 1, 2 y 9 hasta la 1:00 AM del lunes. Este modelo de movilidad se proyecta como un esquema replicable y esencial durante los días de partido en el Estadio Azteca, garantizando el flujo de asistentes.
Impacto económico: Un preludio de la bonanza mundialista
El concierto de Shakira no solo representó un éxito cultural y logístico, sino que también actuó como un motor económico significativo, anticipando la bonanza que se espera con la Copa Mundial.
Se estima una derrama económica de 403 millones de pesos, beneficiando directamente al sector servicios, incluyendo hoteles, restaurantes y comercios del Centro Histórico. Este impulso económico subraya el potencial de los grandes eventos para dinamizar la economía local.
La ocupación hotelera en la zona centro alcanzó el 90%, un indicador clave de la capacidad de la ciudad para albergar a un gran número de visitantes. Se prevé que estos niveles se mantengan o incluso se superen durante la justa mundialista, consolidando a la CDMX como un destino de primer nivel.
La hoja de ruta hacia 2026: Coordinación y visión
La Jefa de Gobierno subrayó que la coordinación demostrada entre el Gobierno de la Ciudad y los patrocinadores, en este caso Grupo Modelo por su centenario, es el esquema que se seguirá para la organización de las Fan Zones del Mundial. Este modelo colaborativo es fundamental para la ejecución de eventos de gran escala.
"Este concierto le dice al mundo que en la Ciudad de México tenemos la infraestructura, la seguridad y, sobre todo, la alegría para recibir el evento deportivo más grande del planeta", afirmó Clara Brugada el 2 de marzo de 2026. La declaración reafirma la confianza en la preparación de la capital para el magno evento.



