La economía mundial proyecta un crecimiento del 3.1% para 2026 y del 3.2% en 2027, cifras que confirman una desaceleración frente al 3.4% alcanzado en 2025. Este dinamismo se sitúa por debajo del promedio histórico del 3.7% registrado entre los años 2000 y 2019.
Ajustes en las proyecciones de crecimiento macroeconómico
El organismo financiero internacional ha realizado una revisión a la baja de 0.2 puntos porcentuales para el año 2026 en comparación con las estimaciones presentadas en enero. Por su parte, la previsión para 2027 permanece sin modificaciones. Estas alteraciones en el panorama financiero responden directamente a las perturbaciones generadas por los conflictos bélicos actuales, las cuales han neutralizado las revisiones al alza que se habrían producido en un escenario de estabilidad geopolítica.
Si se omitiera el impacto de las hostilidades, los supuestos previos al conflicto sugerían un incremento en la previsión de 2026 de hasta 0.1 puntos porcentuales, alcanzando una tasa de expansión del 3.4%. La realidad actual refleja que la inestabilidad en Medio Oriente es el factor determinante de la revisión negativa, aunque este efecto ha sido mitigado parcialmente por datos positivos acumulados recientemente y la disminución de aranceles comerciales.
Escenarios de riesgo y variables del mercado de materias primas
El Resumen Ejecutivo del Informe de Perspectivas de la Economía Mundial establece una previsión de referencia fundamentada en la hipótesis de que el conflicto bélico mantendrá una duración, intensidad y alcance acotados. Bajo este esquema, se espera que las distorsiones económicas comiencen a disiparse hacia mediados de 2026, coincidiendo con un ajuste en los precios de los futuros de las materias primas.
A pesar de que el estallido de la guerra en Medio Oriente a finales de febrero de 2026 amenaza con desviar el rumbo de la economía global, existen fuerzas contrapuestas que han sostenido la actividad durante el último ciclo:
- Inversión tecnológica: Flujos de capital sostenidos en innovación y digitalización.
- Condiciones financieras: Un entorno favorecido por la debilidad relativa del dólar estadounidense.
- Soporte institucional: Aplicación de políticas fiscales y monetarias estratégicas.
No obstante, el conflicto actual actúa como una contrafuerza crítica que afecta directamente las expectativas de inflación y endurece las condiciones financieras internacionales. La probabilidad de que se materialicen escenarios más severos aumenta conforme se prolongan las hostilidades y las interrupciones en las cadenas de suministro asociadas.
Dinámica de la inflación y disparidad entre economías
En el ámbito de los precios al consumidor, la inflación general global muestra una tendencia al alza, con una estimación del 4.4% para 2026, antes de descender al 3.7% en 2027. Ambas cifras representan revisiones ascendentes respecto a los informes previos, lo que subraya una presión persistente sobre el poder adquisitivo a nivel mundial.
El impacto de estos ajustes no es uniforme. Mientras que las previsiones para las economías avanzadas se mantienen estables, las economías emergentes y en desarrollo enfrentan una revisión a la baja de 0.3 puntos porcentuales para 2026. La vulnerabilidad es crítica en naciones importadoras de materias primas que ya presentaban fragilidades estructurales, donde el choque económico del conflicto se percibe con una intensidad mucho más pronunciada que en los promedios globales.



