La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) ha fortalecido la infraestructura de suministro agrícola al incrementar a 186 el número de centros de distribución de maíz a nivel nacional. Esta expansión busca garantizar que los industriales de la masa y la tortilla accedan al insumo a un costo preferencial de 6,000 pesos por tonelada, asegurando la estabilidad en el precio final de este alimento básico para la población mexicana.
Fortalecimiento del Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla
La estrategia operativa, respaldada por el organismo Alimentación para el Bienestar, pretende superar el volumen de comercialización alcanzado previamente. Con los 27 centros de distribución iniciales se lograron desplazar 1,271 toneladas de maíz blanco; ahora, con la nueva cobertura, se espera una capacidad de respuesta significativamente mayor para satisfacer la demanda de los negocios adheridos al pacto federal.
Esta iniciativa se desprende del compromiso número 62 de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, cuyo eje rector es la soberanía alimentaria y la contención inflacionaria en productos de la canasta básica. Hasta el momento, 1,300 tortillerías se han sumado formalmente al acuerdo, con una presencia predominante en entidades como Chiapas, San Luis Potosí, Guerrero, Durango, Michoacán, Tabasco, Veracruz, Puebla, Ciudad de México y el Estado de México.
Financiamiento y capacitación para la modernización del sector
El programa no se limita exclusivamente al suministro de materia prima, sino que integra una arquitectura de apoyo financiero y laboral para los empresarios del ramo. A través de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), se han dispersado recursos por más de 12.4 millones de pesos destinados a:
- Capital de trabajo: Liquidez para la operación diaria de los establecimientos.
- Modernización técnica: Renovación de maquinaria, equipos e instalaciones productivas.
- Inserción laboral: Integración de 212 aprendices del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, vinculando la capacitación técnica con el sector tradicional.
Los industriales interesados en participar pueden gestionar su registro mediante la plataforma electrónica oficial del acuerdo, cumpliendo con las bases establecidas para acceder a los beneficios fiscales y de suministro.
Vigilancia comercial y sanitaria bajo la NOM-187
Para asegurar que los beneficios del subsidio al maíz se trasladen efectivamente al consumidor, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intensificará las visitas de vigilancia. El objetivo primordial es verificar que las tortillerías cumplan estrictamente con las especificaciones comerciales, tales como el despacho de kilos de a mil gramos y el etiquetado conforme a la ley.
Paralelamente, la Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris) intervendrá en el proceso de ordenamiento para vigilar el cumplimiento de la norma NOM-187. Esta supervisión garantiza que el producto final cumpla con los estándares sanitarios y nutricionales requeridos, promoviendo una tortilla más saludable para las familias y erradicando prácticas que comprometan la higiene o la calidad de los insumos en el mercado nacional.



