La variación estética de la Casa Targaryen en El caballero de los Siete Reinos marca una ruptura intencional con el linaje de rubio platino rígido de sus predecesoras, Juego de Tronos y La Casa del Dragón. Este nuevo enfoque se alinea con un realismo más crudo y la fidelidad a los matices genéticos descritos por George R. R. Martin. El ejemplo más claro es Baelor Targaryen, quien luce cabello castaño al heredar los rasgos de su madre, la princesa dorniense Myria Martell.
La revolución estética de los Targaryen: de lo etéreo al realismo "punk"
El caballero de los Siete Reinos, ambientada varias décadas antes de los eventos de Juego de Tronos, presenta a los Targaryen en su apogeo como casa reinante, pero con un aspecto visual significativamente diferente. Si bien la versión de Emilia Clarke como Daenerys Targaryen imponía un estilo aristocrático, etéreo y divino (pelo largo, rubio platino, perfectamente moldeado), esta nueva serie abraza la diversidad y lo que el equipo de producción ha llegado a definir como un estilo más "punk" o al menos más cercano al de Billy Idol.
Esta decisión estética implica que la dictadura del rubio platino, que HBO explotó como signo inequívoco de pertenencia a la casa, ya no es obligatoria. Los príncipes que aparecen en el segundo episodio, como Baelor, Maekar, Valarr y Aerion, muestran una variedad de peinados y colores de cabello que se alejan de la uniformidad previa.
El caso de Baelor Targaryen y la genética Martell
El príncipe Baelor Targaryen (interpretado por Bertie Carvel), Mano del Rey y heredero de la corona (apodo "Rompe lanzas"), es quien más ha llamado la atención por su cabello oscuro. Lectores de las novelas de George R. R. Martin saben que el gen platino no siempre se manifiesta. La razón de Baelor es sencilla y profundamente ligada a la política de Poniente: su madre era la princesa de Dorne Myria Martell, de pelo y ojos oscuros, rasgos que el príncipe heredó.
Este gen atípico se extiende a su hijo, Valarr, que también apareció en la serie con cabello castaño claro, aunque en la adaptación no luce el mechón blanco característico que se le atribuye en la novela de Martin.
La decisión de representar a Targaryens con cabello no platino subraya el compromiso de El caballero de los Siete Reinos de acercarse más a las novelas que sus predecesoras. Ejemplos de este mestizaje genético no son nuevos ni en los libros ni en las series de HBO:
- Rhaenys Targaryen: En los libros es morena, aunque en la versión de La Casa del Dragón se optó por darle la melena platino tradicional.
- Hijos de Rhaenyra: Los hijos mayores de Rhaenyra en La Casa del Dragón heredaron el cabello oscuro de los Strong, aunque las acusaciones de bastardía se debilitan en los libros debido a que su propia "abuela" Rhaenys era morena.
- Jon Nieve (Aegon Targaryen): Heredó el cabello oscuro y las facciones de los Stark, por parte de su madre Lyanna.
La pureza genética de los Targaryen, mantenida por siglos de incesto, se diluye inevitablemente en cuanto se incorporan otras casas, lo que permite la manifestación de estos rasgos diferentes. Baelor es el ejemplo más reciente de esta diversidad.
El arribo de la comitiva real al Torneo de Vado Ceniza
El segundo capítulo de la serie sigue a Ser Duncan el Alto (Dunk, interpretado por Peter Claffey) y su escudero Egg (Dexter Sol Ansell) en su intento por ser admitidos en el Torneo de Vado Ceniza. Dunk es un caballero errante y su principal obstáculo es encontrar a alguien que pueda dar fe de la existencia de su antiguo señor, Ser Arlan of Pennytree (Danny Webb), a quien nunca se vio juramentar a Dunk.
El punto de inflexión en la trama se produce con el arribo de la comitiva Targaryen, liderada por Baelor Targaryen, acompañado por su hermano, el irascible príncipe Maekar Targaryen (Sam Spruell), y el hijo de Maekar, Aerion Targaryen (Finn Bennett), apodado "Llama brillante". Aerion es presentado como soberbio y peligroso, perfilándose como el antagonista principal de Dunk en los próximos episodios.
Dunk, desesperado por conseguir un aval, se introduce en el castillo de Lord Ashford y logra acceder a Baelor. El príncipe no solo recuerda a Ser Arlan, sino que respalda la petición de Dunk para ser inscrito en la justa. Sin embargo, el logro es agridulce: Baelor le indica que debe escoger un nuevo emblema, ya que no es hijo de Ser Arlan, y Dunk se ve forzado a vender uno de sus caballos para poder costear la armadura. Para pintar su nuevo escudo, Dunk acude a Tanselle (Tanzyn Crawford), una de las actrices que entretiene al público.
Tono y reacciones: El humor escatológico como declaración de intenciones
El nuevo tono de El caballero de los Siete Reinos se desmarca de la solemnidad de la serie original. Los episodios son más cortos (el segundo duró 33 minutos) y la aventura es más ligera, enfocada en la química de los protagonistas y en el humor.
Esta intención de romper el tono fue evidente en los minutos iniciales del segundo episodio, que generó el momento más comentado en redes sociales: un breve recuerdo de Dunk que muestra un desnudo frontal de Ser Arlan of Pennytree, causando risa y desconcierto. El showrunner, Ira Parker, explicó la decisión como un intento de alejarse de la gravedad de Juego de Tronos.
El tono cómico se mantuvo gracias a las reacciones de Egg, quien mostró frustración ante las pocas habilidades sociales de Dunk. A pesar de la ligereza, la serie mantiene la rigurosidad en los detalles del universo, como la aparición de la Guardia Real luciendo la emblemática armadura blanca, tal como se describe en los libros de Martin.
La diversidad de los Targaryen, junto con el giro de aventura ligera, muestra una cara de Poniente "muy fresca y divertida", según Custodio Guerrero en su crítica, alejándose de la épica intensa de la serie matriz.
¿Podrá este "realismo" genético y estético, sumado al tono de aventura a pie de calle, permitir a El caballero de los Siete Reinos establecer una identidad propia más allá de la sombra de sus predecesoras?

