El escalador estadounidense Alex Honnold, conocido mundialmente por sus hazañas sin cuerda, se enfrenta a un desafío urbano inédito: ascender el rascacielos Taipei 101 de 508 metros en Taiwán. La escalada, que se realiza en la modalidad de solo integral y será transmitida globalmente por Netflix bajo el título Skyscraper Live, implica un riesgo de muerte expuesto a una audiencia masiva.
Esta performance extrema, que convierte el riesgo humano en una mercancía de streaming, ha generado debate dentro y fuera de la comunidad de escaladores. Aunque el reto técnico parece ser inferior a sus ascensos en roca, la exposición mediática y la verticalidad constante del edificio reavivan la pregunta sobre el límite entre el deporte y el espectáculo, obligándonos a considerar la complicidad del espectador.
El reto en Taipei 101: verticalidad sin fin y dificultad comparada
La ascensión del Taipei 101, un edificio de 508 metros de altura y 101 pisos situado en la capital de Taiwán, se llevará a cabo en directo el domingo 25 de enero de 2026. Este rascacielos fue aplaudido como el más elevado del planeta hasta 2009, aunque ahora parece pequeño si se compara con el Burj Khalifa, de 828 metros, en Dubai.
Para el público no iniciado, la idea de escalar sin cuerda puede parecer un ejercicio de suicidio en directo. Sin embargo, la comunidad escaladora analiza la dificultad real de la pared:
- Dificultad técnica: Mientras que en la ruta Freerider en El Capitán Honnold se enfrentó a un largo de dificultad 7c (en una escala que alcanza el 9c), en el Taipei 101 la dificultad estimada no pasa del 6b.
- La diferencia clave: A diferencia del granito de El Capitán, que ofrece fisuras y secciones que parecen verticales pero no lo son todo el trazado, el edificio es vertical de principio a fin. Honnold declaró que esta verticalidad constante lo hace "interesante, diferente, luego emocionante".
- La preparación: El escalador ya ha escalado partes de la estructura de vidrio, acero y hormigón autoasegurado a una cuerda, sin usar pies de gato y calzando zapatillas de aproximación. Será una escalada técnicamente sencilla, pero sumamente repetitiva y, según sus propósitos, "físicamente exigente", pese a que podrá reposar en las terrazas que separan las diferentes zonas del edificio.
El precedente del Spiderman francés
Honnold no es el primer ser humano que escala el Taipei 101. Alain Robert, conocido como el "Spiderman francés", ya lo hizo en 2004, cuando el edificio ni siquiera estaba acabado. Robert tuvo que usar una cuerda porque aquel día llovía y el edificio acumulaba mucha suciedad. Robert, un escalador de roca fortísimo con solos integrales en vías de 8b de dificultad, se labró una carrera escalando los edificios más emblemáticos del planeta, casi siempre sin permiso. El francés ha sido detenido más de un centenar de veces.
La mente detrás de la pared: Alex Honnold, más allá del miedo
Alex Honnold, nacido el 17 de agosto de 1985 en Sacramento, California, tiene actualmente 40 años y una estatura de 1.80 metros. Inició en la escalada a los cinco años y, al cumplir 18, dejó sus estudios de ingeniería en la Universidad de California en Berkeley para enfocarse en su pasión, viviendo durante años en una camioneta para viajar a diferentes parques nacionales.
Su fama mundial se disparó tras protagonizar el documental Free Solo (ganador del Oscar en 2019), donde se documentó su ascenso de 2017 a la ruta Freerider al Capitán, en Yosemite, completado en menos de cuatro horas. Honnold se sintió tan satisfecho tras esa escalada que resumió: "Salió prácticamente perfecto".
Entre sus otros ascensos más destacados figuran:
- Half Dome y Moonlight Buttress: Ascensos en solitario de estas icónicas paredes en 2008.
- El Sendero Luminoso: Hizo el primer solo libre de esta ruta de gran pared (5.12d) en El Potrero Chico, Nuevo León, México, en apenas tres horas.
- Ingmikortilaq: Recientemente, junto a la escaladora británica Hazel Findlay, realizó la primera escalada conocida del Ingmikortilaq, un acantilado de 1143 metros en Groenlandia.
- Fitz Roy: La travesía de esta montaña en la Patagonia junto a Tommy Caldwell, completada en 2014.
El mito de la ausencia de miedo
Tras sus hazañas, surgió el mito de que el cerebro de Honnold no era capaz de generar la alerta del miedo. Él pronto se encargó de desmentir tal extremo. El escalador explicó que, en realidad, llevaba tantos años practicando el solo integral y había pasado tanto miedo que simplemente había aprendido a manejarlo. Para él, la clave es saber siempre dónde está su límite y tratar de no ir más allá.
La ética del solo integral como mercancía de streaming
Para la comunidad escaladora, la transmisión en directo por Netflix y la audiencia global poco avisada han suscitado preguntas éticas de gran peso. Honnold trascendió las fronteras del mundillo de la escalada y ahora la plataforma de streaming convierte el riesgo extremo en un evento de entretenimiento.
Netflix no inventa nada nuevo; las ascensiones en roca de pioneros en Estados Unidos ya fueron emitidas en los años setenta. Sin embargo, la escala de la audiencia actual es brutal: si algo falla, los espectadores verán la muerte de una persona en riguroso directo.
El riesgo en el solo integral es elevadísimo. Sobran las causas para precipitar un desastre: un pequeño agarre que se rompe, un pie que pierde adherencia de forma inexplicable, un canto húmedo. La historia recuerda a muchos escaladores que se fueron mientras realizaban ejercicios modestos, como John Bachar, una de las grandes referencias de Honnold en su niñez. Por esta razón, el porcentaje global de escaladores que practican esta modalidad es ínfimo.
El alpinista y escalador alemán Alex Huber, también acostumbrado a prescindir de la cuerda, recuerda que la escalada al Taipei 101 "será una hazaña impresionante, pero muy alejada de lo que significa la escalada". Honnold, quien siempre soñó con escalar un gran edificio, ha aprovechado esta "inusual oportunidad" de obtener permiso para subir el rascacielos, aunque sea a costa de colocar al espectador como potencial cómplice.
Vida personal y activismo social
Más allá de los retos deportivos, Alex Honnold dirige varios proyectos de divulgación y sostenibilidad.
Desde 2020, está casado con Sanni McCandless, con quien comparte dos hijas pequeñas, June y Alice Summer (nacida en febrero de 2024).
En 2012 fundó la Honnold Foundation, una organización sin fines de lucro dedicada a promover la energía solar en comunidades vulnerables. La fundación planea otorgar 3 millones de dólares en subvenciones este año, habiendo financiado ya alrededor de 120 proyectos. Además, conduce el pódcast Planet Visionaries y será el anfitrión de la serie Get a Little Out There With Alex Honnold, en colaboración con Travel Nevada y Outside.
Su perfil combina el rigor atlético, la exposición mediática y el compromiso con la sostenibilidad, convirtiéndolo en un referente tanto en el deporte como en iniciativas de impacto social.
Horarios de transmisión en directo de “Skyscraper Live”
El ascenso, que estaba programado para la mañana del sábado 24 de enero, fue pospuesto por cuestiones climáticas. Se realizará el domingo 25 de enero a las 9:00 a.m. hora de Taipéi.
A continuación, los horarios para la transmisión por Netflix:
- España: Domingo 25 de enero, 2:00 a.m.
- México (CDMX), Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica: Sábado 24 de enero, 7:00 p.m.
- Colombia, Perú, Ecuador, Panamá: Sábado 24 de enero, 8:00 p.m.
- Venezuela, Bolivia, República Dominicana, Puerto Rico: Sábado 24 de enero, 9:00 p.m.
- Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay: Sábado 24 de enero, 10:00 p.m.
La figura de Alex Honnold combina el rigor atlético de un escalador de élite con el compromiso social y la exposición mediática. Sin embargo, su ascenso al Taipei 101 nos obliga a pensar en los límites de la audiencia. ¿Qué estamos dispuestos a ver en directo y qué responsabilidad tenemos como espectadores ante la posibilidad de un desenlace fatal transmitido en riguroso streaming?



