PUNTOS CLAVE
- Cancún y Veracruz emergen como alternativas a Querétaro para instalar centros de datos gracias a que ambas ciudades cuentan con estaciones de aterrizaje de cables submarinos de fibra óptica, aunque deben resolver el suministro eléctrico.
- Querétaro concentra hoy el 31% de los centros de datos de México, y la CFE y la Asociación Mexicana de Data Centers acordaron tres planes piloto para garantizar 1,705 megavatios hacia 2031.
- El calor y la humedad del trópico obligan a migrar de la refrigeración por aire a sistemas líquidos de circuito cerrado, mientras MDC Data Centers prevé operar desde 2028 dos instalaciones en Cancún y Veracruz.
Los centros de datos en Cancún dejaron de ser una idea lejana: la ciudad aparece entre las apuestas para descentralizar una industria que hoy gira en torno a Querétaro. Su carta fuerte es física, pues alberga una estación donde aterrizan cables submarinos internacionales de fibra óptica. Su talón de Aquiles es el mismo que afecta al sector en todo el mundo: conseguir electricidad suficiente.
La saturación de infraestructura y la acelerada demanda tecnológica empujan a mirar hacia la costa. Gustavo Pérez, director de desarrollo para Latinoamérica de la empresa de infraestructura digital crítica Vertiv, considera al sureste mexicano una de las regiones más prometedoras para edificar nuevos centros de datos en paralelo a Querétaro. Adriana Rivera, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Data Centers (Mexdc), coincide en que el potencial no se mide solo por capacidad instalada.
¿Por qué los cables submarinos hacen atractivo al sureste para los data centers?
Porque esos cables funcionan como una "tubería" de conectividad bajo el mar y comparten con los data centers especificaciones técnicas, requerimientos de energía y esquemas de seguridad crítica, explica Pérez. Esa afinidad permite aprovechar la infraestructura de amarre para construir nuevos centros de procesamiento de información.
Rivera añade que los nodos costeros pueden atender no solo al mercado nacional, sino también a clientes y operaciones en el Caribe, Centroamérica y otros mercados de la región. Llevar inversiones a Cancún y Veracruz, además, repartiría una derrama económica hoy concentrada en una sola entidad.
¿Cuál es el principal obstáculo para instalar centros de datos en Cancún?
La energía. Pérez califica la infraestructura eléctrica como el cuello de botella más apremiante de la industria, en particular las redes de transmisión y distribución que deben abastecer de forma continua a instalaciones de alto consumo. La CFE es el único proveedor de esas redes en el país, por lo que Rivera subraya la necesidad de coordinarse con ella.
Los planes piloto acordados con la Mexdc se financiarían con recursos destinados a los Polos de Desarrollo, pero no se han dado a conocer los sitios donde se desarrollarán. Rivera cita como prioridades reforzar la red regional, construir subestaciones con capacidad de crecimiento y acelerar la interconexión; también señala que el sureste puede desarrollar proyectos de energía renovable, algo que los grandes operadores globales buscan con más intensidad.
"Podemos tener ubicación estratégica, conectividad internacional y demanda creciente, pero sin capacidad eléctrica suficiente, simplemente no hay posibilidad de desarrollar proyectos de gran escala."
— Adriana Rivera, directora ejecutiva, Asociación Mexicana de Data Centers (Mexdc)
¿Cómo se enfría un centro de datos en el clima de Quintana Roo?
Con refrigeración líquida aplicada directamente a los procesadores. Según Pérez, en entidades tropicales como Quintana Roo y Veracruz las altas temperaturas y la humedad vuelven ineficiente el enfriamiento tradicional por aire, y no hay otra forma de extraer el calor de los chips de los servidores. Precisa que esto no implica un consumo masivo de agua potable, pues opera en circuitos cerrados.
Rivera agrega que el clima del sureste exige intercambio térmico más robusto, mayores controles contra la condensación, materiales resistentes a la corrosión y mantenimiento especializado. La empresa Odata ya implementa en México su tecnología DeltaFlow, un circuito cerrado que recopila refrigerante. Más lejos van otras propuestas: en China abrió el primer centro de datos submarino comercial, que se refrigera con agua de mar y ahorra más de 122 millones de kilowatts de electricidad y 105,000 toneladas de agua, y la start-up estadounidense Panthalassa plantea centros flotantes que generen su propia energía con el movimiento del mar.
¿Qué falta para aprovechar la oportunidad de Cancún?
Talento especializado. Estos sistemas operan sin interrupción, así que se requieren ingenieros capacitados en refrigeración líquida y potencia distribuida; Vertiv trabaja en ello con su Vertiv Academy. Los expertos plantean programas académicos específicos, residencias profesionales dentro de los centros de datos y laboratorios con tecnología real.
Pérez advierte que gana terreno quien ofrezca energía disponible, talento y regulación adecuada, y sostiene que México vive un buen momento en esa competencia.
"La pregunta no es si se van a requerir centros de datos, sino más bien en dónde se van a poder instalar. Y ahí es donde México está teniendo un buen momento."
— Gustavo Pérez, director de desarrollo para Latinoamérica, Vertiv