Quintana Roo pierde una selva del tamaño de Cancún cada año la deforestación amenaza al motor turístico del Caribe mexicano

Quintana Roo pierde una selva del tamaño de Cancún cada año: la deforestación amenaza al motor turístico del Caribe mexicano

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PUNTOS CLAVE

  • Quintana Roo perdió 13,000 hectáreas de bosque natural durante el año pasado, según datos de Global Forest Watch, y las proyecciones para 2026 anticipan una pérdida adicional de entre 12,000 y 15,000 hectáreas.
  • La desaparición de selva equivale a la emisión de más de 5.5 millones de toneladas de dióxido de carbono, con riesgos financieros ante impuestos ambientales y regulaciones internacionales cada vez más estrictas.
  • El 60% de la pérdida forestal entre 2001 y 2025 se atribuye a la expansión agrícola, asentamientos humanos, infraestructura y actividades mineras, según el análisis de Global Forest Watch.

La deforestación en Quintana Roo se ha convertido en una tendencia sostenida que amenaza el capital natural del estado y su motor económico. De acuerdo con datos actualizados de Global Forest Watch, la entidad registró la desaparición de 13,000 hectáreas de bosque natural durante el año pasado, y las proyecciones para 2026 indican que la cifra se ubicará entre 12,000 y 15,000 hectáreas adicionales.

Esta pérdida equivale a la emisión de más de 5.5 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, un dato que representa un riesgo financiero latente para el estado ante posibles esquemas de compensación de carbono, impuestos ambientales y regulaciones internacionales cada vez más estrictas.

¿Cuánto bosque le queda a Quintana Roo?

En 2020, Quintana Roo contaba con 3.4 millones de hectáreas de bosque natural, equivalente al 79% de su superficie total. Desde entonces, la superficie arbolada ha disminuido año con año, según el registro de Global Forest Watch. La selva quintanarroense forma parte del ecosistema maya, considerado estratégico para toda la península de Yucatán y para los servicios ambientales que sostienen la vida en la región.

Aunque existen áreas naturales protegidas dentro del estado, la presión sobre la selva persiste. El deterioro afecta directamente a servicios ambientales que sustentan industrias de alto valor económico como el turismo, la agricultura y la pesca, además de generar mayor vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos que impactan la productividad regional.

¿Cuáles son las causas de la deforestación en Quintana Roo?

El análisis de Global Forest Watch revela que, entre 2001 y 2025, el 60% de la pérdida total de cobertura forestal se atribuye a cuatro factores concretos: la expansión de la agricultura permanente, el crecimiento de asentamientos humanos, el desarrollo de infraestructura y las actividades mineras y extractivas. Se trata de presiones estructurales que responden a modelos de desarrollo que no contemplan la conservación ambiental como eje transversal.

¿Qué costos económicos implica seguir deforestando?

Expertos en economía ambiental advierten que continuar con esta trayectoria implica costos crecientes por pérdida de capital natural, menor resiliencia climática y posibles restricciones en el acceso a financiamiento verde para proyectos de desarrollo. En un contexto internacional que endurece los criterios ambientales para la inversión, la deforestación deja de ser un asunto exclusivamente ecológico y se convierte en un riesgo directo para las finanzas estatales y para la reputación del destino turístico más importante del Caribe mexicano.

Autoridades ambientales, organizaciones civiles y ejidatarios trabajan en esquemas que buscan compatibilizar el desarrollo económico con la conservación, como proyectos de pago por servicios ambientales, restauración productiva y certificaciones sostenibles. Sin embargo, es muy poco lo que han logrado ante el avance de modelos de desarrollo que no toman en cuenta la conservación ambiental.