PUNTOS CLAVE
- El Gobierno de México propone elevar el Derecho de No Residente de 983 a 1.334,80 pesos, un aumento de 35,8%, medida que la industria hotelera del Caribe considera un golpe a su competitividad.
- Entre enero y julio México recibió 28,9 millones de turistas internacionales, un 4,5% más, pero las divisas apenas crecieron 0,3% hasta 21.743 millones de dólares, según la Secretaría de Turismo.
- El Consejo Hotelero del Caribe Mexicano pidió al Gobierno de Claudia Sheinbaum destinar parte de lo recaudado a la promoción turística, ya que la propuesta canaliza los recursos a migración, sin partida para promoción.
El sector hotelero del Caribe mexicano pidió al Gobierno federal frenar el aumento al Derecho de No Residente (DNR), el impuesto que pagan los turistas extranjeros al ingresar al país, en momentos en que los destinos de Quintana Roo enfrentan caídas de ocupación por el sargazo y el encarecimiento de los boletos aéreos. El proyecto de Paquete Económico para 2027 plantea elevar la cuota de 983 a 1.334,80 pesos, unos 75 dólares, un incremento de 35,8%.
La medida llega en un momento delicado: aunque el número de visitantes crece, la derrama económica apenas se expande. Entre enero y julio México recibió 28,9 millones de turistas internacionales, un 4,5% más que el año previo, pero las divisas generadas solamente crecieron un 0,3%, hasta 21.743 millones de dólares, de acuerdo con la Secretaría de Turismo.
¿Qué es el Derecho de No Residente y cuánto aumentará?
El Derecho de No Residente (DNR) es el pago que realizan los turistas extranjeros al ingresar a México. La propuesta del Gobierno lo eleva de 983 a 1.334,80 pesos, un aumento de 35,8%. En la exposición de motivos de la reforma a la Ley Federal de Derechos, la presidenta Claudia Sheinbaum argumenta que la cuota vigente ya no cubre el coste de los servicios migratorios, en un contexto de mayor llegada de turistas.
El cobro se aplica de manera distinta según la vía de entrada. Los turistas que llegan por avión lo pagan incorporado, por lo general, al precio del boleto, que la aerolínea recauda y entrega al erario. Quienes ingresan por tierra deben cubrirlo si permanecen más de siete días en el país. En el caso de los cruceros, una exención fue eliminada en 2025, aunque el Gobierno estableció estímulos fiscales y un esquema de introducción gradual del cobro.
¿Por qué se oponen los hoteleros del Caribe mexicano?
El Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, que representa 12 destinos, solicitó al Gobierno repensar tanto el aumento como el destino de los recursos recaudados. La propuesta presupuestaria contempla canalizar la recaudación adicional al Instituto Nacional de Migración, además de los recursos que ya se destinan a la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Tesorería de la Federación, sin establecer una partida específica para la promoción turística.
Para los hoteleros, el aumento es inoportuno. El alza golpearía aún más al Caribe en plena caída de ocupación, afectada por una temporada de sargazo que alcanzó máximos históricos y por un aumento de las tarifas aéreas, ligado al encarecimiento de los combustibles. El DNR, por sí solo, no determina el precio de los boletos, pero sí se suma al importe final que paga el visitante.
"Incrementar los costos para los visitantes sin fortalecer la promoción turística puede afectar la competitividad de nuestros destinos. Proponemos destinar parte de la recaudación del DNR a la promoción turística de México, con transparencia, participación del sector y resultados medibles"
— Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, comunicado
¿Qué otros aumentos plantea el Gobierno para 2027?
Los turistas no serán los únicos que podrían enfrentar mayores costes. El Gobierno también propone elevar las cuotas que pagan las aerolíneas por el aprovechamiento del espacio aéreo mexicano, con el fin de aumentar los recursos para el monitoreo y control del espacio aéreo. Adicionalmente, planteó subir de 1,25% al 3% de sus ingresos brutos la tasa que pagan las empresas ferroviarias por el uso de las vías férreas.
La Asociación Mexicana de Ferrocarriles advirtió sobre el efecto de esa medida en sus inversiones y costes operativos, aunque dejó abierta la puerta a negociar con el Ejecutivo. La Secretaría de Hacienda sostiene que la tasa no había sido modificada en décadas y que el ajuste busca actualizar el valor de uso de sus activos públicos, mientras descarta un aumento significativo de las tarifas o del coste de las mercancías.
El proyecto de ingresos y gastos, entregado al Congreso en septiembre, entró en un periodo de discusión antes de su aprobación a finales de año, lo que abre una ventana para que los sectores afectados intenten incidir en la iniciativa antes de su versión final. Esta información fue publicada por el diario El País.