PUNTOS CLAVE
- La Semarnat negó la autorización ambiental al proyecto de protección costera del hotel Secrets Moxché, en Playa del Carmen, porque parte de las obras ya se habían ejecutado sin permiso federal.
- El proyecto, ingresado en octubre de 2020, incluía tres rompeolas de 75 metros cada uno, que ya estaban colocados antes de que la autoridad emitiera resolución en materia de impacto ambiental.
- La DGIRA prohibió al promovente realizar obras o actividades del proyecto mientras no obtenga la autorización correspondiente, en un caso que se suma a otros desarrollos turísticos de la Riviera Maya.
La Semarnat negó la autorización ambiental al proyecto de protección y restauración costera del hotel Secrets Moxché, al detectar que parte de las obras ya había sido ejecutada sin el permiso federal previo.
El proyecto se ubica en el complejo Grand Coral, entre Punta Esmeralda y Punta Bete, al norte de Playa del Carmen. Buscaba atender la erosión de ese tramo de costa mediante obras para recuperar la playa y reforzar el frente marítimo.
¿Qué obras se construyeron antes de tener permiso?
Se trata de tres rompeolas de 75 metros de longitud cada uno, que ya habían sido colocados cuando la dependencia federal aún no resolvía el trámite. La propuesta incluía además cortinas para evitar la dispersión de materiales dentro del área de intervención.
La documentación fue ingresada ante la Semarnat en octubre de 2020, por lo que las estructuras se instalaron mientras el expediente seguía en evaluación.
¿Qué cuestionó la Conanp sobre la extracción de arena?
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) señaló que el proyecto no acreditaba la viabilidad de extraer arena. Indicó también que no analizaba con suficiente detalle cómo se llevarían a cabo las acciones propuestas.
¿Qué puede hacer ahora el promovente?
La Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) negó la autorización en materia de impacto ambiental. Determinó que el promovente no puede ejecutar obras ni actividades relacionadas con el proyecto hasta contar con el permiso correspondiente.
El caso se suma a otros proyectos turísticos de la Riviera Maya en los que la autoridad ambiental federal encontró obras o actividades realizadas antes de concluir la evaluación ambiental.