Cozumel podría albergar el primer santuario de retiro para delfines en cautiverio de América Latina

Cozumel podría albergar el primer santuario de retiro para delfines en cautiverio de América Latina

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PUNTOS CLAVE

  • El Gobierno de Quintana Roo analiza crear en Cozumel el primer santuario marino de retiro permanente para delfines en cautiverio de América Latina, según confirmó la SEMA.
  • Quintana Roo concentra 18 de los 33 delfinarios registrados en México, es decir el 54.5% del total nacional, distribuidos entre Cancún, Playa del Carmen y Cozumel.
  • La viabilidad del santuario dependerá de un fideicomiso con aportaciones de gobiernos, universidades, fundaciones y organismos internacionales para sostener décadas de operación especializada.

El Gobierno de Quintana Roo avanza en el análisis técnico para establecer un santuario de delfines en Cozumel, un proyecto que, de concretarse, se convertiría en el primer espacio marino de retiro permanente para cetáceos en cautiverio de América Latina. La iniciativa fue confirmada por la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) tras una petición formulada el 18 de julio por la organización PETA Latino.

El titular de la SEMA, Óscar Rébora Aguilera, adelantó que la propuesta oficial será presentada por la gobernadora Mara Lezama Espinosa, con el objetivo de ofrecer una alternativa digna para ejemplares que actualmente permanecen en delfinarios comerciales y requieren condiciones especiales de manejo tras años de exhibición.

¿Qué diferencia hay entre un santuario de delfines y un delfinario comercial?

A diferencia de un delfinario tradicional, el santuario de delfines en Cozumel operará mediante áreas delimitadas en mar abierto, sin espectáculos, sin reproducción comercial y sin interacción turística, garantizando el flujo natural del agua. El modelo prioriza el bienestar animal por encima del entretenimiento, replicando referentes internacionales como el National Aquarium Dolphin Sanctuary de Estados Unidos y el Whale Sanctuary Project de Canadá.

Héctor Lizárraga Cubedo, director del Centro Ecológico de Akumal (CEA), advirtió que la instalación requerirá infraestructura especializada: cercos marinos de alta resistencia, hospital veterinario, área de cuarentena, monitoreo constante del agua y embarcaciones de vigilancia. El sitio seleccionado deberá contar con profundidades de entre 8 y 10 metros, protección ante oleaje fuerte y baja exposición a contaminación o tráfico marítimo.

¿Por qué Quintana Roo concentra la mayor infraestructura de delfinarios en México?

Quintana Roo alberga 18 de los 33 delfinarios registrados en México, lo que representa el 54.5% del total nacional, con operaciones distribuidas entre Cancún, Playa del Carmen y Cozumel, según datos del Poder Legislativo estatal. Esta concentración convierte al estado en un actor clave para transitar hacia modelos éticos de manejo de fauna marina en el Caribe.

"Es un proyecto que hemos venido trabajando; la gobernadora lo dará a conocer. Buscamos un espacio digno para que los delfines en cautiverio con sintomatologías puedan ser trasladados a un área con todas las condiciones que requieren."

— Óscar Rébora Aguilera, titular de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) de Quintana Roo

¿Cómo se financiará el santuario a largo plazo?

Dado que los delfines bajo cuidado humano pueden superar los 30 o 40 años de vida, los especialistas coinciden en que la viabilidad del proyecto dependerá de asegurar financiamiento sostenible durante décadas. Para evitar que el costo recaiga exclusivamente en el presupuesto público, se plantea la creación de un fideicomiso con aportaciones de gobiernos, universidades, fundaciones y organismos internacionales.

La logística también es exigente: según detalló Lizárraga Cubedo, un ejemplar promedio ingiere entre 8 y 16 kilogramos diarios de pescado, variando según su edad, salud y actividad. A ello se suma la necesidad de un equipo multidisciplinario de veterinarios, biólogos, etólogos y buzos operando de forma permanente.

Adán Caballero Vázquez, investigador del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), consideró que Cozumel cuenta con la infraestructura inicial y experiencia operativa para albergar este modelo piloto, aunque enfatizó la necesidad de reglas claras: "Requiere selección de sitio, control sanitario, bioseguridad, permisos y delimitar responsabilidades para garantizar que el santuario no termine reproduciendo las dinámicas del cautiverio comercial".

De consolidarse, Cozumel se sumaría al mapa internacional del manejo ético de fauna marina, marcando un hito para el Caribe mexicano.