Las autoridades cubanas notificaron a las aerolíneas que operan en el país la suspensión total del suministro de queroseno (JetFuel) durante un mes, una medida que entra en vigor a partir de la medianoche local del martes 10 de febrero de 2026. Esta decisión responde directamente a la gravísima crisis energética que atraviesa la isla.
Este cese en el suministro de combustible de aviación refleja el impacto directo del colapso de los envíos de petróleo por parte de Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, situación agravada por las amenazas de Washington de imponer aranceles a cualquier país que continúe vendiendo hidrocarburos a La Habana.
Alcance y detalles de la suspensión de queroseno
La aviación civil cubana fue clara al informar a todas las compañías aéreas sobre el corte inminente. El ejecutivo de una aerolínea europea, que comunicó la noticia a Afp bajo condición de anonimato y hablando en francés, confirmó que a partir del martes 10 de febrero a las 00:00 horas local, "ya no habría suministro de JetFuel".
La interrupción del servicio, extendida por 30 días, implica un reto operativo severo para las compañías internacionales, obligándolas a realizar escalas técnicas no planificadas o a reducir drásticamente la frecuencia de sus vuelos a Cuba. Es una restricción que subraya la debilidad sistémica en el abastecimiento que está enfrentando el país.
Contexto geopolítico de la crisis de combustible
El déficit de queroseno no es un evento aislado, sino la punta del iceberg de una crisis energética de mayor envergadura en la isla. La situación se deterioró drásticamente por dos factores geopolíticos clave, tal como fue reportado el 08 de febrero de 2026.
Primero, el quiebre de la relación petrolera histórica con Venezuela. El suministro cesó casi totalmente tras la salida del poder de Nicolás Maduro, dejando a Cuba sin su principal fuente de hidrocarburos subsidiados. Segundo, la intensificación de las presiones desde Washington. La administración estadounidense mantiene su estrategia de desgaste contra Cuba, buscando forzar cambios mediante el endurecimiento económico, incluyendo las amenazas de imponer aranceles a naciones que mantengan el comercio petrolero con La Habana. Esta combinación ha estrangulado las alternativas de importación de crudo y derivados.
La respuesta humanitaria ante la escasez
Mientras la crisis del combustible paraliza la aviación, se han registrado movimientos de apoyo humanitario para mitigar los efectos del bloqueo y la escasez.
El Embajador cubano en México reconoció públicamente el envío de asistencia desde la nación azteca. Este apoyo llegó a través de dos buques de la Marina que transportaron más de 814 toneladas de víveres e insumos. El embajador contextualizó este envío como una respuesta directa a la crisis generada por el bloqueo de hidrocarburos impuesto por Estados Unidos.
Este apoyo humanitario subraya la dimensión de la dificultad que enfrenta la población cubana, donde la interrupción del combustible de aviación es solo un síntoma visible de la falta generalizada de hidrocarburos necesarios para el transporte y la generación eléctrica.