El alto precio de los apagones: por qué Cuba regresa al carbón y la energía solar

El alto precio de los apagones: por qué Cuba regresa al carbón y la energía solar

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La Habana enfrenta un riesgo de agravamiento de la crisis energética que ha forzado a sus habitantes a buscar soluciones de supervivencia inmediatas. El bloqueo mantenido por Estados Unidos durante más de 60 años, sumado a una severa contracción económica del 5% en 2025, ha generado una escasez de combustible que recuerda al devastador Periodo Especial.

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Ante la perspectiva de cortes de luz de hasta 12 horas diarias, los cubanos están optando por caminos alternativos, volviendo a métodos tradicionales como el carbón vegetal para cocinar, adoptando motos eléctricas para el transporte y, para quienes pueden permitírselo, invirtiendo en paneles solares como una salvación parcial.

El fantasma de la escasez y el costo de la supervivencia

La situación económica de Cuba se ha deteriorado gravemente en años recientes, marcada por carencias generalizadas, falta de combustible y constantes cortes de electricidad. El reciente estrangulamiento energético, atribuido a nuevas restricciones impuestas por Estados Unidos, hace temer un escenario peor, especialmente porque la economía cubana no logra recuperarse. Un informe reciente del Centro de Estudios de la Economía Cubana indicó que la economía se contrajo alrededor del 5% en 2025.

Este deterioro obliga a muchos a recurrir a soluciones básicas y costosas. A la orilla de una carretera periférica al sureste de La Habana, vendedores ofrecen carbón y braseros artesanales, algunos fabricados con viejos tambores de lavadora.

> “Todo el mundo sabe lo que viene. No tenemos combustible en el país; hay que buscar opciones”, comentó Niurbis Lamothe, una empleada estatal de 53 años, tras adquirir una cocina artesanal de carbón.

El impacto económico es devastador para la población media. Una bolsa de carbón vegetal cuesta 2 mil 600 pesos (5.25 dólares), lo que representa cerca del 50% del salario medio cubano. Una madre de una niña pequeña comentó que su sueldo no le alcanza para comprar una planta eléctrica o una batería de litio para sortear las 10 o 12 horas de cortes eléctricos que sufre diariamente.

Yurisnel Agosto, un comerciante de 36 años, confirmó la tendencia, asegurando que "nunca había vendido tanto". Antes, sus principales clientes eran restaurantes de parrilladas o pizzerías, pero ahora cada vez más personas compran carbón para sus hogares.

La memoria del Periodo Especial y los aliados perdidos

Los cubanos ya están acostumbrados a apagones que duran hasta 10 horas diarias, y en ocasiones incluso varios días. Esta experiencia lleva a muchos a recordar el Periodo Especial, la gravísima crisis económica que siguió a la caída de la Unión Soviética en 1991, que era entonces el principal sostén económico de Cuba.

Aunque a partir del año 2000, Venezuela tomó el relevo como proveedor de petróleo a Cuba con Hugo Chávez en la presidencia, el panorama se ha complicado. La alarma se activó en Cuba debido a las dificultades existentes para cubrir incluso la mitad de sus necesidades de electricidad, un problema agravado por el secuestro de Nicolás Maduro, ocurrido el 3 de enero en Caracas en una incursión militar estadounidense.

El auge de la energía solar en Guanabacoa

Ante la incertidumbre de los suministros tradicionales, la energía fotovoltaica se ha convertido en un foco de esperanza. Las empresas instaladoras de fotoceldas se han multiplicado desde 2024, en parte gracias a las facilidades de importación abiertas por el gobierno.

En el barrio de Guanabacoa, en el este de La Habana, esta alternativa se traduce en acciones concretas. Obreros se afanaron en instalar doce paneles solares en el techo de un hogar para ancianos gestionado por la Iglesia católica. Esta instalación, que requirió una donación de 7 mil dólares, permitirá a las religiosas preparar alimentos para aproximadamente ochenta personas.

Gertrudis Abreu, una religiosa dominicana que administra el comedor social, fue clara sobre la necesidad de esta inversión: “Sin electricidad no tendríamos forma de hacerlo”.

Los datos de la Unión Eléctrica de Cuba (UNE)

La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) ha reportado datos que reflejan la insuficiencia en la capacidad de generación.

  • Generación vs. Demanda (Anoche): La generación de energía en La Habana fue de 1 mil 134 megavatios (MW), mientras que la demanda nocturna, la más alta de la jornada, alcanzó los 3 mil 100 MW.
  • Generación vs. Demanda (Antenoche): Los datos fueron similares. La disponibilidad fue de 1 mil 193 MW y la demanda de 3 mil 5 MW.

La UNE también informó sobre los esfuerzos para el restablecimiento del servicio. A partir de las 20:40 de anoche, se comenzó a restaurar el suministro a los clientes asociados al tercer bloque, de los seis en que se distribuye el servicio, que sufrieron un déficit simultáneo. Previamente, la provisión energética fue restablecida en los bloques uno y dos, quedando pendientes de servicio los tres bloques restantes.

La crisis energética cubana expone la vulnerabilidad de una infraestructura dependiente de factores geopolíticos y la capacidad de resiliencia del pueblo cubano, que debe elegir entre costosos combustibles tradicionales o una cara migración hacia la autosuficiencia solar. ¿Hasta qué punto la inversión individual en tecnologías verdes podrá compensar el déficit estructural de un país que opera con una demanda que casi triplica su disponibilidad?


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