El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) ha liberado tres millones de páginas, 180,000 imágenes y 2,000 videos relacionados con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, marcando la mayor divulgación gubernamental de documentos sobre el caso. La publicación, que se produjo seis semanas después del plazo legal establecido por el presidente Donald Trump, revela correspondencia directa entre Epstein y figuras de la élite global, incluyendo a miembros de la realeza británica y multimillonarios tecnológicos. Aunque los archivos detallan las extensas conexiones de Epstein, el DoJ ha trabajado activamente para desacreditar la mayoría de las acusaciones de alto perfil contenidas en el lote final.
Este conjunto documental incluye registros de la investigación sobre Ghislaine Maxwell —socia de Epstein condenada por ayudarlo a traficar con niñas menores de edad—, informes psicológicos del tiempo que Epstein pasó en prisión y detalles sobre su muerte en agosto de 2019. La naturaleza y el alcance de las figuras mencionadas, junto con las severas críticas sobre la forma en que se manejó la censura, plantean serias dudas sobre la transparencia real del proceso.
La controversia de la liberación y la defensa institucional
La publicación de los documentos, ordenada por una ley de transparencia, no ha sido universalmente celebrada. El fiscal general adjunto, Todd Blanche, afirmó que esta divulgación "marca el final de un proceso muy exhaustivo de identificación y revisión", buscando garantizar el cumplimiento ante el pueblo estadounidense. Sin embargo, los legisladores demócratas y los representantes de las víctimas argumentan que el departamento ha retenido cerca de dos millones y medio de documentos sin justificación, lo que alimenta la creencia de una conspiración para proteger a los poderosos.
Blanche, quien anteriormente fue abogado de Trump, rechazó enérgicamente las sugerencias de que se hubiera manipulado el material para beneficiar al presidente, enfatizando: "No protegimos al presidente Trump". No obstante, reconoció que era improbable que los archivos revelaran los nombres de los hombres que abusaron de las mujeres, ya que si el departamento tuviera esa evidencia, ya habrían sido procesados.
Trump en los archivos: 3.000 menciones y desmentidos oficiales
Donald Trump, quien mantuvo una amistad con Epstein antes de que esta se deteriorara, figura en los archivos al menos 3,000 veces, según una de las fuentes. El DoJ incluyó una lista de acusaciones no verificadas contra Trump, recopilada por el FBI, que fueron presentadas a la línea de denuncias del Centro Nacional de Operaciones contra Amenazas antes de las elecciones presidenciales de 2020.
El Departamento de Justicia emitió un comunicado de prensa contundente junto al nuevo lote, señalando que "Algunos de los documentos contienen afirmaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump". Las autoridades fueron explícitas al calificar las afirmaciones de "infundadas y falsas", indicando que, de tener credibilidad, ya habrían sido utilizadas contra él.
Pese al descargo del DoJ, los archivos contienen un informe de un testigo que relató cómo su amiga afirmó que la obligaron a practicarle sexo oral a Trump cuando tenía entre 13 y 14 años en Nueva Jersey, una acusación reportada por The Times. Es clave recordar que Trump ha negado constantemente cualquier irregularidad, y las víctimas de Epstein no lo han acusado formalmente de ningún delito.
La élite británica: Correspondencia con la Casa de Windsor
Los documentos arrojaron luz sobre la estrecha relación de Epstein con la élite británica, particularmente con figuras cercanas a la Casa Real.
El duque de York y la discreción de Buckingham
Se revelaron correos electrónicos entre Epstein y una persona referida como "El Duque", identificado como Andrés Mountbatten-Windsor (hermano del rey Carlos III). Estos mensajes, intercambiados en agosto de 2010 (dos años después de la condena de Epstein), mencionan una cena en el Palacio de Buckingham con "mucha privacidad".
Otro mensaje muestra la propuesta de Epstein de presentarle a "El Duque" a una mujer rusa de 26 años. Los correos están firmados con la letra "A", con una rúbrica que parece indicar "Su Alteza Real el Duque de York KG". Si bien los correos no indican ninguna irregularidad, el ahora Andrés Mountbatten-Windsor ha negado cualquier conducta indebida en su relación con Epstein.
Sarah Ferguson, la "leyenda" y amiga especial
Algunos correos electrónicos parecen ser entre Epstein y Sarah Ferguson, la exesposa del príncipe Andrés. En un mensaje del 4 de abril de 2009, mientras Epstein estaba bajo arresto domiciliario por su condena de 2008, Ferguson lo saludó con "¡Con cariño, Sarah, la pelirroja!".
La exduquesa de York expresó su deseo de tomar el té en Palm Beach, Florida, y discutió ideas para su empresa Mother's Army. En el intercambio, Ferguson se refirió a Epstein como "Mi querido, espectacular y especial amigo Jeffrey" y lo llamó una "leyenda", asegurando que estaba "muy orgullosa de ti".
Multimillonarios de la tecnología: Fiestas y acusaciones sanitarias
Las revelaciones también alcanzaron a dos de las figuras más influyentes del sector tecnológico:
Elon Musk: En busca de la "fiesta más loca"
Los correos electrónicos muestran correspondencia con Elon Musk, quien ha negado haber visitado la isla de Epstein. Sin embargo, los mensajes demuestran que Musk discutió viajar allí en más de una ocasión.
En noviembre de 2012, Musk preguntó a Epstein: "¿Qué día/noche será la fiesta más loca en tu isla?". En otro correo de la Navidad de 2012, Musk le escribe que necesitaba "soltarse" tras trabajar "al límite de mi cordura este año", añadiendo que una "experiencia tranquila en una isla" era lo opuesto a lo que deseaba. La correspondencia continuó a finales de 2013, discutiendo la logística y las fechas. No hay evidencia de que Musk finalmente viajara. El multimillonario señaló posteriormente en una publicación de X que era "muy consciente de que algunos correos electrónicos con (Epstein) podrían ser malinterpretados".
Bill Gates: Acusaciones de encubrimiento y ETS
Un portavoz de Bill Gates desmintió las "escabrosas acusaciones" contenidas en los archivos, calificándolas de "absolutamente absurdas y completamente falsas".
Los correos en cuestión, con fecha 18 de julio de 2013, parecen haber sido redactados por Epstein, aunque no hay certeza de que fueran enviados a Gates (se enviaron desde la cuenta de Epstein y de vuelta a la misma, sin una cuenta de Gates visible). Uno de estos borradores está redactado como una carta de renuncia de la Fundación Bill y Melinda Gates, quejándose de haber tenido que conseguir medicamentos para Gates "para lidiar con las consecuencias de mantener relaciones sexuales con chicas rusas". Otro borrador acusa a Gates de haber terminado la amistad y haber intentado encubrir una infección de transmisión sexual, incluso de su entonces esposa, Melinda.
El portavoz de Gates respondió que estos documentos solo demuestran "la frustración de Epstein por no haber mantenido una relación continua con Gates y hasta dónde llegaba para tender una trampa y difamar".
Revelaciones marginales y la mención al cártel de Sinaloa
Los archivos contienen referencias variadas y a menudo crípticas, como la mención del cártel de Sinaloa al menos una vez. En un apartado, un testigo relató un video que incluía "fiestas sexuales de alto perfil, tratos con cárteles y haber presenciado a Robin Leach estrangular a una joven hasta la muerte en una fiesta", sin ofrecer detalles adicionales o verificación.
La devastación de las víctimas por la censura fallida
La abogada Gloria Allred, que representa a numerosas sobrevivientes, describió la publicación de los documentos como "un completo desastre". La legislación exige que la censura solo se aplique para proteger a las víctimas o información activa de investigación, con un resumen del fundamento legal de cada tachón. El DoJ destinó a cientos de empleados para revisar los documentos, pero el resultado fue críticamente deficiente.
Advertencias Críticas emitidas por Gloria Allred sobre la Publicación:
Allred calificó la esperanza del fiscal Blanche de que la publicación "cerrara el caso" para las víctimas como "ridícula", señalando que la falta de cuidado del DoJ al publicar información descargable ha "devastado a muchas de estas sobrevivientes".
La persistencia de las dudas y el final (abierto) de la saga
El fiscal general adjunto Todd Blanche indicó que el trabajo del Departamento de Justicia de Estados Unidos en la publicación de documentos había concluido. Sin embargo, la persistente crítica de los legisladores sobre la retención de documentos y las acusaciones de las sobrevivientes de que esta publicación "sólo expone a los sobrevivientes, mientras que los hombres que abusaron de nosotros permanecen ocultos y protegidos", sugiere que la saga de los archivos de Epstein dista mucho de haber terminado. La tensión entre la transparencia forzada y la protección evidente de las élites es el legado más tangible de esta masiva liberación documental.