El retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos se asoció inmediatamente con un deterioro significativo en la economía de la diáspora mexicana. Entre abril y diciembre de 2025, los migrantes mexicanos vieron caer sus remuneraciones en 14 mil 191 millones de dólares, una disminución del 3.7 por ciento que golpeó directamente a la masa salarial total.
El impacto no solo se sintió en los salarios, sino también en la fuerza laboral. En los primeros ocho meses de 2025, el empleo de connacionales registró la pérdida de 342 mil 382 plazas, un descenso que, según el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), se debe a la estricta política migratoria y a un mercado laboral estadounidense que mostró menor capacidad para generar nuevas posiciones.
La caída sin precedentes en la economía migrante
El análisis de la economía migrante refleja una tendencia clara y preocupante. La masa salarial de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos, que representa el total de sus ingresos conjuntos, pasó de 383 mil 516 millones de dólares a 369 mil 325 millones de dólares. Este desplome se concentró entre el segundo y el cuarto trimestre de 2025.
Este lapso temporal coincide directamente con el endurecimiento de la política migratoria promovida por la administración de Donald Trump.
El deterioro del empleo es igual de notorio. De acuerdo con los datos disponibles del organismo, de enero a agosto de 2025, el número de connacionales empleados disminuyó al pasar de 7 millones 551 mil 135 a 7 millones 208 mil 753 trabajadores.
Esta caída va en línea con la baja capacidad que mostró Estados Unidos en 2025 para generar empleo. BBVA complementa esta información al señalar la baja generalizada en la creación de plazas laborales, dado que:
- En 2024 se crearon 2 millones de plazas en Estados Unidos.
- En 2025 la cifra cayó drásticamente a solo 584 mil.
Factores detrás del freno laboral
Jesús A. Cervantes González, coordinador del Foro de Remesas del Cemla, destacó que la disminución en los ingresos obedece a factores concretos que afectaron la dinámica de los trabajadores migrantes.
Los elementos principales de esta contracción económica incluyen:
- Menor empleo: Una disminución directa en el nivel de empleo entre los trabajadores mexicanos migrantes.
- Retorno significativo: Un alto índice de retorno, el cual pudo ser voluntario o involuntario, hacia México.
- Ausencia por temor: La ausencia regular de algunos migrantes a sus respectivos puestos de trabajo ante el miedo de ser detenidos y deportados.
El efecto directo en las remesas y la tendencia a la baja
Este impacto en la masa salarial se reflejó inmediatamente en el flujo de remesas hacia México. Durante 2025, el ingreso total de México por esos envíos fue de 61 mil 791 millones de dólares.
De esa cifra, 60 mil 6 millones de dólares provinieron de Estados Unidos, lo que representa el 97.1 por ciento del total.
Sin embargo, el monto total enviado sufrió una disminución considerable en 2025:
- Los fondos totales que se mandaron cayeron en 2 mil 955 millones de dólares (una baja del 4.6 por ciento).
- Los fondos originados en Estados Unidos bajaron en 2 mil 523 millones de dólares (una disminución del 4 por ciento).
La proporción del ingreso enviado a casa
De los 369 mil 325 millones de dólares que los migrantes mexicanos ganaron por su trabajo, solo el 16.2 por ciento fue enviado a México como remesa.
Este porcentaje ha mantenido una tendencia a la baja por dos años consecutivos:
- En 2023, el porcentaje fue de 17.9 por ciento.
- En 2024, el porcentaje cayó a 16.7 por ciento.
- En 2025, el porcentaje descendió a 16.2 por ciento, luego de una tendencia al alza que se había registrado por varios años previos.
El Cemla explicó que, si bien es posible que "seguramente en 2024 hubo un número importante de migrantes mexicanos que enviaron un porcentaje mayor a 16.2 por ciento de su ingreso laboral como remesas", esto se compensó con otros que mandaron un porcentaje menor y por aquellos que dejaron de hacerlo.
¿Dónde se quedaron los 309 mil millones de dólares?
Lo anterior significa que alrededor de 309 mil 319 millones de dólares se quedaron en territorio estadounidense, es decir, el 83.8 por ciento de sus ingresos totales.
Según el Cemla, los mexicanos en Estados Unidos destinan la mayor parte de su ingreso laboral a erogaciones locales esenciales. Estos gastos incluyen:
- Manutención y salud.
- Pago de impuestos y de seguridad social.
- Cubrir pasivos, incluyendo el pago de hipotecas.
- Posiblemente una parte también se ahorró.
La relación entre la política migratoria restrictiva y el desempeño económico de la comunidad mexicana en Estados Unidos parece ser más que una simple coincidencia temporal. Si la caída de ingresos y la masiva pérdida de empleo en 2025 es un patrón que se consolida, ¿hasta qué punto los 60 mil millones de dólares en remesas que sostienen a miles de familias en México se volverán insostenibles ante la contracción salarial y laboral en el norte?