Donald Trump, quien en diciembre pasado había señalado su intención de involucrarse directamente en la adquisición de Warner Bros. Discovery (WBD), ha dado marcha atrás en su postura. En declaraciones recientes, el presidente de Estados Unidos indicó que no debería participar en la pugna de ofertas entre Netflix y Paramount Skydance, delegando la responsabilidad de la decisión regulatoria por completo al Departamento de Justicia. Este giro, anunciado el 5 de febrero de 2026, marca un cambio significativo al alejar la decisión de la esfera política y enfocarla en la revisión antimonopolio federal.
Este repliegue se hizo público durante una entrevista con Tom Llamas de NBC Nightly News, donde Trump declaró: "No he estado involucrado. Debo decir que supongo que se me considera un presidente muy fuerte. Me han llamado ambas partes. Son las dos partes, pero he decidido que no debo involucrarme. El Departamento de Justicia se encargará de ello". Su nueva neutralidad se produce en un momento clave donde la contienda corporativa por el estudio de Hollywood alcanza su punto de máxima tensión.
El giro de febrero de 2026: delegación al Departamento de Justicia
La nueva declaración de intenciones contrasta drásticamente con los comentarios que Trump había hecho meses antes, cuando la potencial intervención presidencial parecía inminente. El presidente reconoció la presión y los argumentos esgrimidos por ambos gigantes del entretenimiento, resumiendo la disputa regulatoria.
Según Trump, existe la tesis de que "una de las empresas es demasiado grande y no se le debería permitir hacerlo, y la otra empresa dice otra cosa". El presidente concluyó que "Se están peleando a muerte, y habrá un ganador", aceptando que la resolución debe provenir de un análisis legal y económico, no de una decisión ejecutiva.
Contraste directo: la postura de meses atrás
La visión de no involucramiento contrasta con lo que Trump expuso cuando se le preguntó directamente si se debería permitir a Netflix comprar Warner. En ese momento, Trump había expresado serias reservas sobre el tamaño del conglomerado resultante.
El cambio es interpretado por analistas como una estrategia para evitar la percepción de sesgo político, especialmente considerando lazos evidentes entre uno de los oferentes y su administración.
La batalla corporativa: Netflix frente a Paramount Skydance
El acuerdo de adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Netflix se dio a conocer en diciembre. Desde ese anuncio, Paramount Skydance ha intensificado sus esfuerzos para revertir la decisión. Paramount Skydance, liderada por su CEO David Ellison—un destacado partidario de Donald Trump—, ha presentado múltiples ofertas para quedarse con el legendario estudio de Hollywood.
A pesar de las repetidas propuestas de Ellison, Warner ha rechazado de manera sistemática cada intento, remarcando en comunicados internos la superioridad de la oferta acordada con Netflix.
La demanda y la respuesta de Netflix
La intensidad de la pugna se elevó a nivel legal cuando la empresa de David Ellison presentó una demanda con el objetivo de obligar a Warner a facilitar más información y documentación detallada sobre la elección de Netflix como su socio preferente.
Como respuesta directa a este movimiento legal y para reforzar la solidez de su propuesta, Netflix modificó los términos de su acuerdo inicial. La compañía transformó su oferta original, convirtiéndola en una transacción completamente en efectivo. Esta modificación busca cimentar la ventaja sobre Paramount Skydance, cuya CEO tiene el respaldo del entorno presidencial, y asegurar la superioridad de la transacción. Este escenario, donde la influencia política parece haberse neutralizado con el recule de Trump, ahora depende enteramente de la capacidad financiera y la aceptación regulatoria del Departamento de Justicia.



