La cotización del petróleo internacional registró un incremento promedio del 10% este jueves debido a la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente. El crudo WTI lideró el repunte alcanzando los 111.54 dólares por barril, mientras que el Brent se situó en 109.03 dólares tras las amenazas de una ofensiva militar prolongada.
Ruptura del techo histórico en los mercados energéticos
La jornada financiera de este jueves estuvo marcada por una volatilidad extrema en el sector de las materias primas. El barril de West Texas Intermediate (WTI), referente del mercado estadounidense, experimentó una revalorización superior al 11%, situándose en los 111.54 dólares. Este movimiento representa su mayor incremento porcentual desde el año 2020.
Por su parte, el crudo Brent del Mar del Norte, estándar para el mercado europeo, avanzó un 7.78% hasta fijar su precio en 109.03 dólares para los contratos con entrega en junio. Esta dinámica ha provocado un fenómeno técnico inusual: el WTI ha superado en precio al Brent, eliminando el aislamiento tradicional del crudo estadounidense frente a las crisis en el Estrecho de Ormuz. La vulnerabilidad de las rutas de tránsito global ha forzado al mercado a aplicar una prima de riesgo unificada, reflejando que ninguna referencia está exenta de las interrupciones logísticas actuales.
Impacto del discurso presidencial y la ofensiva tecnológica
El desconcierto entre los inversores se intensificó tras la alocución dirigida a la nación por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante su intervención del miércoles por la noche, el mandatario advirtió a Teherán con ejecutar acciones militares que podrían hacer retroceder al país a la "Edad de Piedra" si no se alcanza un acuerdo diplomático inmediato. Esta postura aleja las expectativas de una resolución pacífica a corto plazo y consolida el temor a un desabastecimiento energético prolongado.
La respuesta de Irán no se hizo esperar, ejecutando una nueva oleada de lanzamientos de misiles y advirtiendo sobre represalias más destructivas. Un punto crítico de esta escalada fue el ataque dirigido contra la infraestructura de Amazon, lo que introduce una dimensión de guerra híbrida que afecta no solo al suministro físico de energía, sino también a la estabilidad de los servicios digitales globales vinculados a la logística y el comercio.
Resiliencia en Wall Street y el retorno al refugio del dólar
Este comportamiento responde a la expectativa de los operadores sobre una posible normalización del tráfico energético por el Estrecho de Ormuz. Sin embargo, la persistencia de precios elevados en el petróleo ha reactivado las alarmas sobre una inflación que podría superar los límites establecidos para la estabilidad de precios. Ante este escenario, el dólar recuperó su estatus como activo de refugio principal; el índice DXY subió un 0.40% para ubicarse en las 99.86 unidades.
Mercados de deuda y divisas internacionales
En el ámbito de la renta fija, se observó una nueva escalada en las rentabilidades. El rendimiento del bono alemán superó nuevamente el umbral del 3%, mientras que en Estados Unidos, la rentabilidad del bono a 10 años se situó en el 4.309%. Este encarecimiento de la deuda refleja la presión que la crisis energética ejerce sobre las proyecciones de política monetaria.
En cuanto a los mercados financieros mexicanos, estos permanecieron cerrados durante la jornada y se mantendrán sin operaciones el viernes. No obstante, en el mercado internacional, el peso mexicano mantuvo su operatividad dada su alta liquidez, cotizando en el entorno de las 17.8625 unidades por dólar. La combinación de tensiones militares y volatilidad en los bonos del tesoro mantiene una presión constante sobre las divisas emergentes en este nuevo ciclo de incertidumbre global.
