Por primera vez en su pontificado, el papa León XIV se reunió en el Vaticano en audiencia privada con religiosos de los Legionarios de Cristo. Este encuentro se llevó a cabo con motivo del Capítulo General, la reunión del órgano de gobierno de la congregación.
A fines de enero, el pontífice también recibió a un grupo de laicos del Regnum Christi, el movimiento seglar de los Legionarios de Cristo, quienes acudieron a Roma para participar en su asamblea general.
Un mensaje de reflexión y fidelidad
Tanto a los sacerdotes como a los laicos de la congregación, León XIV les animó a reflexionar sobre su carisma, que representa la misión e identidad de cada orden religiosa, y sobre la necesidad de renovación, así como a ser fieles al Evangelio.
La orden, fundada por el sacerdote mexicano pederasta Marcial Maciel, fue intervenida hace unos años por el Vaticano y sometida a un proceso de renovación. Esta intervención se produjo tras los abusos sexuales cometidos contra seminaristas, tanto por el líder de la orden religiosa como por algunos de sus miembros.
Herederos de un carisma y la renovación constante
Ante esta realidad, el pontífice llamó a los directivos de la Legión de Cristo a ser “herederos de un carisma que, a través de diversos caminos y expresiones históricas —a veces dolorosas y no exentas de crisis— ha dado origen a la congregación de los Legionarios de Cristo, unida por una misma raíz espiritual y por una pasión apostólica común”. El papa enfatizó que esta memoria compartida no solo mira al pasado, sino que impulsa a una renovación constante en el presente, fieles al Evangelio.
Participantes destacados en la audiencia
Entre los Legionarios de Cristo que participaron en la junta con el papa, se encontraban figuras prominentes como:
* El cardenal Fernando Vérgez, presidente emérito del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano.
* Brian Farrell, secretario emérito del Dicasterio para la Unidad de los Cristianos.
* Carlos Gutiérrez, nuevo director general de la Congregación.
Carlos Gutiérrez reiteró el “amor y la adhesión de la Legión de Cristo” al pontífice durante el encuentro.
El papa estadunidense les dijo que “como en la vida de todo instituto religioso, este es un tiempo de gracia, ya que constituye un momento privilegiado de discernimiento comunitario y de escucha al Espíritu Santo, que sigue guiando su historia y sosteniendo la misión confiada a su congregación, en fidelidad al carisma recibido como un don de Dios para toda la Iglesia”.