Trump sugiere hacer de Venezuela, Groenlandia y Canadá estados de EU

Trump sugiere hacer de Venezuela, Groenlandia y Canadá estados de EU

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Las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la posible anexión de Canadá (estado 51), Groenlandia (estado 52) y Venezuela (estado 53) generaron inmediata fricción diplomática, a pesar de haber sido emitidas en tono jocoso durante una cena de élite en el club Alfalfa de Washington el domingo. La propuesta, que repite la vieja voluntad de Trump de controlar la zona ártica, forzó una comunicación conjunta entre los primeros ministros de Canadá y Dinamarca para reafirmar la soberanía territorial de Groenlandia.

El mandatario republicano, según reportó The Washington Post, afirmó durante la exclusiva cena que nunca había sido su intención convertir a Groenlandia en el estado 51, sino que preferiría que Canadá ocupara ese puesto, Groenlandia el 52 y Venezuela el 53. Este club Alfalfa reúne a directores ejecutivos, políticos y figuras destacadas de la capital estadounidense, lo que subraya el alcance de la declaración más allá de una conversación privada.

El rechazo de soberanía: Canadá, Dinamarca y el Ártico

La reacción diplomática fue rápida y coordinada. El primer ministro canadiense, Mark Carney, conversó el lunes con su homóloga danesa, Mette Frederiksen, para ratificar de forma conjunta su firme respaldo a los principios de soberanía e integridad territorial de la isla.

La oficina de prensa del premier canadiense anunció que ambas autoridades reiteraron que las decisiones sobre el futuro de la isla de Groenlandia deben ser tomadas únicamente por Dinamarca y por los propios habitantes de Groenlandia. Esta conversación también sirvió para discutir la importancia de fortalecer la defensa del océano Ártico mediante la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y las inversiones que Canadá realiza en seguridad, economía e infraestructura regional.

Groenlandia: ¿territorio o mercancía de negociación?

Jens Frederik Nielsen, premier groenlandés, fue mucho más directo y crítico al advertir que las intenciones de Trump de controlar el territorio danés persisten y se manifiestan al tratar a la isla como simple mercancía. Nielsen criticó el uso de declaraciones condescendientes contra la población local.

El premier groenlandés recordó que la voluntad de Trump de controlar la zona ártica no es nueva, ya que la ha expresado desde 2019. Desde finales de 2024, esa insistencia ha sido contundente y el presidente no se ha retractado en ningún momento. Nielsen enfatizó que la parte estadounidense “busca vías” para obtener la propiedad y el control de Groenlandia, bajo la premisa de que Washington considera que el territorio puede comprarse como una mercancía, e incluso que sus habitantes pueden ser "comprados".

El estatus geopolítico de Groenlandia

Las presiones para una adquisición o anexión se han intensificado bajo el argumento de que potencias como Rusia o China también ambicionan controlar la isla. Groenlandia, aliada de la OTAN, fue una colonia de Dinamarca hasta 1953 y, aunque obtuvo autonomía en 2009 para autogobernarse en política interna, sigue siendo parte del reino danés. Trump ha declarado repetidamente que la isla debe formar parte de Estados Unidos por razones de "seguridad nacional". Nielsen lamentó que muchas de estas declaraciones se realizan con un tono divisorio y condescendiente dirigido específicamente a la población del territorio ártico.

El contexto político paralelo de Washington

Además del incidente de las anexiones, otros temas de alto perfil dominaron el entorno político de Estados Unidos.

Denuncia y conspiración

El presidente Donald Trump, en declaraciones recientes, negó de nueva cuenta haber mantenido una amistad con Jeffrey Epstein, el difunto delincuente sexual. Trump reiteró que nunca visitó la isla de Epstein y aprovechó para acusar al periodista Michael Wolff de ser un “autor corrupto”, sugiriendo la existencia de una conspiración en su contra.

Candidatura latinoamericana a la ONU

En un giro diplomático relevante en la región, Chile, México y Brasil candidatearon de forma conjunta a Michelle Bachelet para liderar la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El presidente Gabriel Boric agradeció públicamente el respaldo que ofrecieron Claudia Sheinbaum y Lula da Silva, calificando a la ex mandataria chilena como una esperanza compartida para que América Latina y el Caribe hagan oír su voz en el organismo internacional.

La retórica de anexión, incluso si se presenta en tono de humor elitista, revela una doctrina persistente de expansionismo territorial, especialmente en el vital Ártico, y una visión de los estados soberanos vecinos como piezas de ajedrez geopolítico. La rápida coordinación entre Canadá y Dinamarca demuestra que la soberanía no es un tema que se tome a la ligera, independientemente de si la amenaza se enmascara en una broma o en una declaración formal. ¿Cómo afecta este patrón de declaraciones "jocosas" a la percepción de estabilidad y seriedad en la política exterior estadounidense?


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