Las fuerzas federales llevaron a cabo una operación de seguridad en Minatitlán, Veracruz, que culminó con uno de los aseguramientos más amplios de infraestructura empleada para el robo y la distribución de hidrocarburo ilegal, conocido popularmente como huachicol. La acción, que implicó cuatro cateos, logró decomisar 82 mil 200 litros de combustible y 149 vehículos utilizados para el transporte y el almacenamiento.
La Fiscalía General de la República (FGR) abrió inmediatamente una carpeta de investigación por la probable comisión del delito de posesión ilícita de hidrocarburo. Este tipo de golpes logísticos es clave para desmantelar las redes criminales que han sofisticado su operación, pasando de la simple extracción a la creación de vastas bodegas y sistemas de distribución altamente organizados en el estado.
La magnitud de la operación en Minatitlán
El operativo en Minatitlán puso al descubierto la alta capacidad de almacenamiento y movimiento de las estructuras criminales. La cantidad de vehículos y contenedores asegurados es un indicador claro de que no se trata de operativos menores, sino de un negocio que demanda una flotilla especializada para mover el combustible robado.
La FGR, a través de un comunicado emitido bajo la dirección de Ernestina Godoy Ramos, detalló que las diligencias se realizaron mediante órdenes de cateo que permitieron intervenir diversos inmuebles utilizados como centros de acopio y distribución.
El detalle del inventario asegurado
El conteo final de los objetos decomisados revela la magnitud del esfuerzo logístico necesario para sostener el robo de combustible a gran escala:
- Hidrocarburo: 82 mil 200 litros.
- Vehículos terrestres: 149 unidades, incluyendo tractocamiones, camiones, camionetas y autotanques.
- Contenedores y almacenamiento: 25 contenedores, 17 tanques fijos de almacenamiento y 10 contenedores tipo Fractank - IBC.
- Semirremolques: Una extensa variedad que incluye semirremolques tipo tanque simple, semirremolques tipo tanque full, y remolques nodriza.
El desglose de los cuatro cateos federales
Para entender la estructura de esta red, es necesario ver qué se encontró en cada punto intervenido, lo cual apunta a la existencia de funciones específicas para cada predio: desde el almacenamiento primario hasta la preparación para el transporte final.
Cateo uno: el centro de almacenamiento más grande
En el primer domicilio intervenido, las autoridades encontraron la mayor cantidad de combustible, sumando 52 mil 200 litros de hidrocarburo. Pero más allá del volumen, este punto operaba como un centro de operaciones y flota vehicular:
- 25 tractocamiones, un camión y cuatro camionetas.
- Una flota de 29 semirremolques tipo tanque simple y siete semirremolques tipo tanque full.
- Infraestructura pesada: seis plataformas con contenedor, 10 contenedores tipo Fractank - IBC y 11 tanques fijos de almacenamiento.
Cateos dos, tres y cuatro: la red de distribución
Los siguientes tres cateos revelaron puntos secundarios de almacenamiento y una gran cantidad de vehículos de transporte en espera.
En el segundo punto intervenido, el foco estuvo en la capacidad de depósito, asegurando dos tanques fijos para almacenamiento. La flota vehicular era impresionante, incluyendo 41 semirremolques tipo tanque, 18 autotanques y siete tractocamiones.
En el tercer predio decomisaron: ocho semirremolques tipo tanque, dos tractocamiones, dos camiones, una camioneta, dos remolques nodriza y otros dos tanques fijos de almacenamiento, consolidando la evidencia de una infraestructura diversificada.
Finalmente, el cuarto cateo se ejecutó dentro de una vivienda, donde se hallaron 30 mil litros de hidrocarburo, una cantidad considerable. También se aseguraron nueve contenedores IBC de material sintético, dos cisternas móviles del mismo material, un semirremolque tipo tanque y un camión con tanque incorporado.
Todos los inmuebles e indicios asegurados quedaron a disposición del Ministerio Público Federal (MPF).
Entidades federales involucradas en la investigación
Las diligencias requirieron la colaboración de múltiples agencias de seguridad y procuración de justicia. El Ministerio Público de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Veracruz condujo las investigaciones.
Este proceso contó con la coordinación de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la FGR y el apoyo directo del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México. Específicamente, participaron la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Guardia Nacional (GN) y la Policía Estatal.
La incautación de 149 vehículos no solo representa una pérdida monetaria significativa para los grupos dedicados al huachicol, sino que detiene momentáneamente una compleja cadena logística. Sin la capacidad de almacenamiento fijo y la flota de tractocamiones necesaria para mover el producto, estas operaciones criminales se vuelven insostenibles. Lo que este operativo en Minatitlán realmente demuestra es que la lucha contra el robo de hidrocarburo debe enfocarse en desmantelar la infraestructura de distribución, no solo los puntos de extracción.