Trabajadores de Altos Hornos de México (AHMSA), en quiebra, pusieron fin a su plantón de 11 días en el Zócalo de la Ciudad de México el 5 de febrero de 2026. La decisión de regresar a Monclova, Coahuila, se tomó luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum les diera "certeza" de que el proceso de subasta para la venta de la siderúrgica avanza y tiene fecha.
El proceso es clave para la resolución del adeudo salarial y de liquidaciones que afecta a más de 8 mil obreros desde hace más de tres años. La confianza de los manifestantes se basó en el encuentro que dos de sus compañeros tuvieron con la titular del Ejecutivo federal la tarde del miércoles, 4 de febrero, al salir de Palacio Nacional.
El detonante: La certeza presidencial y el fin del desgaste económico
El levantamiento del campamento se concretó después de la interacción directa con la presidenta Sheinbaum. Según Julián Torres Ávalos, presidente del Grupo Defensa Laboral de Trabajadores de AHMSA, la presidenta aseguró: "Todo está arreglado, nada más era cuestión de que se dé la subasta el 27 de febrero, pero las cosas va bien para ustedes".
Este mensaje generó un cambio inmediato en la postura del grupo. Torres Ávalos explicó que la noticia los dejó "satisfechos y tranquilos", pues sienten que la presidenta "está trabajando con mucha responsabilidad en este proceso" y buscará "justicia social". El desgaste económico que afectaba a sus familias en Monclova y la región también fue un factor decisivo para emprender el regreso. El autobús que los trasladó a Monclova arribó poco después de las 11 horas de ese jueves.
Las demandas clave: Un plan de justicia laboral sobre la ley mercantil
El grupo de 44 trabajadores de la siderúrgica había viajado más de mil kilómetros desde Monclova, Coahuila, hasta la Ciudad de México para instalar el plantón frente a Palacio Nacional el 26 de enero. Su principal objetivo era lograr una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las demandas no solo se enfocan en el pago de los más de 8 mil obreros que tienen adeudos de salarios y liquidaciones, sino en la forma en que este pago debe realizarse. Los trabajadores solicitan que la liquidación se efectúe bajo un "plan de justicia laboral", y no bajo la Ley de Concursos Mercantiles. Este plan busca garantizar recursos "lo más cercano" a las prestaciones establecidas en el contrato colectivo.
Además de la situación actual, los obreros mantuvieron otra petición histórica:
- Pago del 5% de la Venta de 1991: Solicitan que el gobierno federal impulse un programa de "justicia laboral y social" para beneficiar a otros 2 mil 500 obreros que aún exigen el pago del 5 por ciento correspondiente a la venta de la siderúrgica en 1991.
Cronología del plantón y reuniones institucionales
A pesar de que la audiencia con la presidenta era la meta principal, los trabajadores lograron establecer contacto con diversas autoridades durante su estancia de 11 días en el Zócalo:
- Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS): En su primer día de protesta, el grupo fue recibido por el secretario Marath Bolaños, quien les afirmó que el proceso de venta de AHMSA estaba avanzando sin contratiempos. La información fue confirmada por Julián Torres Ávalos.
- Otros encuentros: Los obreros también se reunieron con funcionarios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la Procuraduría Federal de Defensa del Trabajo (Profedet) y la jueza rectora del concurso mercantil.
Durante su estancia, donde instalaron carpas, lonas y casas de campaña, recibieron apoyo y donaciones de víveres, agua, alimentos y recargas de gas de organizaciones solidarias.
Advertencia crítica: La sombra de Alonso Ancira sobre la subasta
Antes de partir de la Ciudad de México para llevar la información a sus compañeros en Coahuila, los trabajadores emitieron una advertencia que pone un punto de tensión en el avance de la subasta.
Se mantendrán en alerta constante, ya que expresaron su "sospecha de que Alonso Ancira (ex dueño de la siderúrgica) pudiera querer comprar la empresa con prestanombres". Esta preocupación subraya la necesidad de supervisión estricta en el proceso que culminará el 27 de febrero para garantizar la transparencia y el pago justo a los obreros. La justicia social para los trabajadores de AHMSA aún depende de la ejecución limpia del proceso de venta.