Tras completar su periodo de hibernación en los bosques de oyamel de Michoacán y el Estado de México, las colonias de mariposa monarca han comenzado los preparativos para su retorno a Estados Unidos y Canadá. El aumento de las temperaturas registrado este fin de semana ha reactivado la movilidad del lepidóptero en el santuario de El Rosario, marcando el inicio de la fase final de su estancia en territorio mexicano.
Dinámica de partida y condiciones climáticas en los santuarios
La actividad en el cerro El Campanario, ubicado en el municipio de Ocampo, ha mostrado un incremento notable en la última quincena. Se ha constatado que el comportamiento de la monarca está intrínsecamente ligado a las fluctuaciones térmicas; mientras que en días fríos permanecen agrupadas en las ramas de los oyameles para conservar energía, el calor reciente ha fomentado su dispersión por las partes bajas del bosque en busca de agua en los arroyos locales.
Los datos de campo indican que el proceso migratorio de 2026 se encuentra en una etapa crítica. Los ejemplares han intensificado su alimentación y los procesos de apareamiento antes de emprender el vuelo hacia el norte. La Secretaría de Turismo de Michoacán ha confirmado que el cierre oficial de los santuarios será el próximo 31 de marzo, dejando únicamente dos fines de semana disponibles para la observación turística de este fenómeno que coincide casi puntualmente con el inicio de la primavera.
Se estima que durante esta temporada la cobertura de mariposas alcanzó aproximadamente ocho hectáreas de bosque en la zona de Ocampo. Aunque la mortalidad de los machos es un factor natural durante la hibernación, la población de hembras se prepara para viajar con huevecillos que serán depositados en plantas de algodoncillo en el sur de Estados Unidos, garantizando así la continuidad de la especie con una nueva generación.
Infraestructura turística y protección del hábitat en Michoacán
El santuario del ejido El Rosario se mantiene como el eje principal de recepción de visitantes nacionales y extranjeros desde su apertura el pasado 22 de noviembre. La labor de los ejidatarios ha sido fundamental para el ordenamiento y la protección de las diez hectáreas potenciales de hibernación, asegurando que la actividad humana no interfiera con el ciclo biológico del insecto.
Actualmente, el acceso al público está habilitado en puntos estratégicos como Sierra Chincua (Angangueo) y Senguio, además de zonas con menor afluencia en Cerro Pelón (Zitácuaro) y la serranía de Tlalpujahua. La resiliencia de la especie ha sido puesta a prueba en años anteriores por eventos climáticos extremos, como nevadas, pero la tendencia de recuperación observada en 2026 sugiere una población estable para el cruce migratorio.
Ruta migratoria y logística del retorno
- Estados de tránsito: El flujo de mariposas cruzará los cielos de Querétaro, San Luis Potosí, Nuevo León y Coahuila antes de ingresar a territorio estadounidense.
- Factores de éxito: La viabilidad del retorno depende directamente de la ausencia de frentes fríos tardíos y de la disponibilidad de néctar a lo largo del corredor migratorio.
- Cierre de temporada: La restricción de acceso al público a finales de marzo permite que las últimas colonias partan sin el estrés generado por la presencia de visitantes en las rutas de salida.
Perspectivas para la biodiversidad y el turismo sustentable
La migración de la monarca representa no solo un hito biológico, sino un motor económico para las comunidades de la Reserva de la Biosfera. La evidencia sugiere que el manejo comunitario de los santuarios ha permitido mantener la cobertura forestal necesaria, a pesar de las variaciones anuales en la densidad de la población que llega desde el norte.
Se recomienda a los últimos visitantes de la temporada seguir estrictamente las indicaciones de los guías locales y ejidatarios, evitando el uso de flash y manteniendo el silencio en las zonas de avistamiento para no perturbar el descanso de los lepidópteros que están a punto de recorrer miles de kilómetros. El cierre del 31 de marzo marca el fin de un ciclo que volverá a activarse hasta mediados de noviembre de este año, cuando las nuevas generaciones retornen nuevamente a sus refugios invernales.