El Sistema Cutzamala, infraestructura vital que suministra aproximadamente el 25% del agua potable a la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), opera actualmente al 83% de su capacidad. Este nivel, que representa un volumen de 649.12 millones de metros cúbicos (m3), marca un descenso moderado frente al 89% (696.10 millones de m3) registrado en enero pasado, una tendencia que exige una evaluación técnica profunda.
El comportamiento observado en el almacenamiento del sistema responde a una combinación de factores estacionales y de gestión hídrica. Se identifica el inicio del periodo de estiaje en la zona centro del país como un catalizador clave, incrementando la evaporación natural en las presas y, simultáneamente, elevando la demanda de consumo en los hogares de la ZMVM. Adicionalmente, el sistema mantiene un ritmo de bombeo constante, una medida necesaria para compensar el déficit hídrico que presentan los pozos locales tanto en la Ciudad de México como en el Estado de México. Los fenómenos meteorológicos del año previo, si bien permitieron una recuperación parcial de los niveles, no propiciaron el llenado total de las presas antes del inicio de la sequía proyectada para 2026.
Durante la última semana, el nivel de las tres principales presas que componen el sistema —El Bosque, Valle de Bravo y Villa Victoria— mostró una reducción promedio del 0.4%. Este descenso, aunque calificado como "ligero" en los reportes técnicos, es constante y subraya el uso intensivo de las reservas. La situación se agrava por las altas temperaturas inusuales registradas recientemente en la cuenca del Cutzamala, las cuales incrementan la demanda y la evaporación.
Las proyecciones para los próximos siete días indican una continuación de esta tendencia. Se estima que el almacenamiento general del sistema podría descender hasta el 82.5%. Esta previsión se fundamenta en la ausencia de pronósticos de lluvia significativa en las zonas de captación, específicamente en Michoacán y el Estado de México. Ante este escenario, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) mantendrá un monitoreo riguroso para determinar la necesidad de realizar ajustes preventivos en el gasto de entrega de agua en bloque hacia el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) y la Comisión del Agua del Estado de México (Caem).
A pesar de la tendencia de descenso actual, se identifican factores que ofrecen un margen de maniobra. Se registra un incremento del 23% en el almacenamiento respecto a la misma fecha del año pasado. En 2025, el sistema enfrentaba una de las peores crisis históricas, con niveles cercanos al 60%, lo que resalta la recuperación interanual. Asimismo, las obras de mantenimiento realizadas en la Planta Potabilizadora "Los Berros" han optimizado su operación, resultando en una mayor eficiencia y una reducción de fugas internas.
No obstante, persisten desafíos significativos. El consumo elevado de agua es una preocupación constante; el aumento de la temperatura urbana acelera el consumo per cápita, ejerciendo una presión considerable sobre las reservas de las presas. Un factor crítico es el azolvamiento, la acumulación de sedimentos en el fondo de las presas, que reduce la capacidad útil real. Esto implica que el 83% de almacenamiento reportado podría ser menor en términos de volumen de agua efectivamente aprovechable.
Ante este panorama, se emiten recomendaciones técnicas y operativas. Es crítico que la población de la ZMVM implemente medidas de ahorro domiciliario, tales como baños breves y el reúso de agua de lavadora, para prolongar la duración de las reservas actuales hasta la temporada de lluvias. Los organismos operadores locales deben priorizar la detección y reparación de fugas en la red secundaria, donde se estima una pérdida de hasta el 40% del agua suministrada. Finalmente, debido al menor volumen de agua, la concentración de materia orgánica puede variar; por ello, se recomienda un monitoreo constante de los procesos de cloración y filtrado para asegurar la calidad del suministro.
El histórico del sistema: de la emergencia a la recuperación vigilada
El Sistema Cutzamala ha transitado de una situación de emergencia crítica en 2024/2025 a una fase de "recuperación vigilada" en 2026. La meta establecida por las autoridades es mantener los niveles de almacenamiento por encima del 70% antes de la llegada del verano, un periodo de alta demanda.
Los datos históricos recientes ilustran esta evolución:
El Reporte Técnico de Gestión Hídrica subraya la mejora: "Con respecto a la misma fecha del año pasado, hay un incremento de 23 por ciento, lo cual nos da un margen de maniobra mucho más amplio para enfrentar la temporada de estiaje." Este margen, sin embargo, exige una gestión prudente y la colaboración ciudadana para asegurar la estabilidad hídrica de la región.