La estructura administrativa del Instituto Nacional Electoral (INE) mantiene un costo elevado de nómina desde su creación en 2014, absorbiendo aproximadamente el 76% de su presupuesto base anual. Este gasto significativo se debe a los altos sueldos de mandos superiores y medios, además de un amplio cúmulo de prestaciones y obligaciones diversas que lo mantienen rígido frente a las políticas de austeridad.
Una revisión de los documentos públicos del órgano, realizada por Fabiola Martínez y publicada el 8 de febrero de 2026, muestra que la mayor presión financiera del INE no reside en la organización de comicios, sino en la manutención de su aparato burocrático permanente.
Persistencia del gasto operativo: 76% absorbido por la nómina
El alto costo de la nómina del INE ha sido una constante desde 2014. El organismo, con una planta laboral estable, ha priorizado la cobertura de su personal, incluso en años no electorales.
Para el año pasado (2025), el presupuesto base del INE fue de 12 mil 305 millones de pesos. Es importante señalar que esta cifra no incluía el dinero asignado a la elección judicial ni el financiamiento a partidos políticos. De esa cifra base, la nómina consumió el 76 por ciento de los recursos.
Esta absorción presupuestal financia dos categorías principales de personal con prestaciones:
- Plazas presupuestales: 16 mil 208 plazas.
- Plazas de honorarios permanentes: 1 mil 432 plazas.
El personal contratado por honorarios para proyectos temporales constituye un apartado diferente, ya que este último grupo no cuenta con prestaciones.
El contraste con la austeridad judicial
La rigidez de la estructura de gasto del INE se hace evidente al compararla con otros órganos autónomos. Mientras el Órgano de Administración Judicial ordenó al Poder Judicial reducir 10 por ciento de su nómina y restringir la contratación por honorarios, como parte de un plan de austeridad (reportado el 18 de enero de 2026), el INE ha optado por no modificar su punto.
El peso de la nómina ha obligado al organismo a mantener un fideicomiso específico para atender el pasivo laboral, destinado al pago de liquidaciones y otros conceptos similares. Este fondo contaba con una bolsa de 595 millones de pesos el año pasado.
Las remuneraciones de los mandos: datos del PEF 2026
Los altos sueldos de los mandos superiores y medios son el principal factor que dispara el costo operativo. Consejeros del INE suelen defender este presupuesto argumentando que los montos responden a derechos adquiridos y que el gasto es esencial para garantizar "elecciones de calidad". Aseguran que el costo del INE representa una parte ínfima del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).
Sin embargo, el mismo PEF 2026 detalla los niveles de percepción que justifican la magnitud de la nómina, incluso sin incluir el financiamiento a los partidos.
Lista de verificación: remuneración bruta mensual (PEF 2026)
La dimensión del gasto político-electoral en México
Es fundamental contextualizar el gasto del INE dentro del marco general del gasto político-electoral mexicano. Durante el periodo que abarca de 2014 a 2026, el gasto total ha sido de unos 265 mil millones de pesos. Este cálculo incluye únicamente el presupuesto asignado al INE y las prerrogativas otorgadas a los partidos políticos nacionales. Queda fuera de esta cifra lo correspondiente a los institutos y tribunales electorales locales, así como el tribunal federal de la materia.
Desglose presupuestal del INE (2025-2026)
La asignación de recursos varía drásticamente si el año incluye elecciones federales o no.
El año 2026, a pesar de no ser un año de comicios federales —solo se celebrarán elecciones locales en Coahuila—, el presupuesto asignado al INE se incrementa a 14 mil millones de pesos, sumando 7 mil 368 millones de pesos adicionales destinados a las prerrogativas de los partidos. La pregunta estructural pendiente es si el organismo puede seguir defendiendo la rigidez de una nómina que absorbe tres cuartas partes de su base operativa, especialmente cuando otros órganos de gobierno son obligados a implementar planes de austeridad estrictos.