La confianza del consumidor en México descendió a 44.1 puntos en marzo de 2026, marcando un retroceso mensual de 0.3 puntos tras la incertidumbre económica reportada por el Inegi. Esta caída anual de 2 puntos acumula 15 lecturas consecutivas a la baja, impactando directamente en la capacidad de gasto familiar.
El escenario de la confianza económica en 2026
Los datos arrojados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan un estancamiento en la percepción financiera de los ciudadanos. El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se situó en 44.1 unidades, borrando el avance de 0.3 puntos registrado el mes anterior y sumándose a la contracción de 0.5 puntos experimentada al inicio del año.
La fragilidad del indicador es evidente al contrastar la situación actual con el mismo periodo del año anterior. La pérdida de 2 puntos en la comparativa anual subraya un sentimiento de cautela que se ha extendido por más de un año, afectando la dinámica de consumo interno y las expectativas de crecimiento a corto plazo.
Fragilidad en el presupuesto y resistencia en el hogar
A pesar de que la percepción sobre la economía del hogar mostró avances marginales de 0.2 puntos en el componente presente y 0.5 en el futuro, estas cifras no logran compensar el sentimiento negativo generalizado. La resistencia en las finanzas domésticas es vulnerable, como lo demuestra la caída de 1.2 puntos en las posibilidades reales de compra de las familias mexicanas durante marzo.
Contracción en la adquisición de bienes duraderos
La Encuesta Nacional sobre la Confianza del Consumidor, aplicada en 2,336 viviendas urbanas por el Inegi y el Banco de México, confirma una parálisis en la adquisición de activos para el hogar. La capacidad para comprar muebles, televisores, lavadoras y otros aparatos electrodomésticos sufrió un descenso de 2 puntos en comparación con los niveles registrados hace un año.
Esta tendencia se extiende a los indicadores complementarios, donde seis de cada diez categorías reportaron saldos negativos. La posibilidad de ahorro se desplomó 2.1 puntos, reflejando una presión constante sobre el ingreso disponible.
Indicadores de consumo y expectativas de precios
La incertidumbre sobre el costo de vida también influye en la conducta del mercado. La percepción sobre el comportamiento de los precios para los próximos 12 meses cayó 1.3 puntos, lo que sugiere una preocupación persistente por la inflación.
El panorama actual del consumidor en México se define por la cautela. La combinación de expectativas negativas sobre la economía nacional y la reducción en la capacidad de ahorro configura un entorno donde las decisiones de gasto se postergan, priorizando la estabilidad financiera inmediata sobre el consumo de bienes no esenciales.
