Durango registra dos defunciones y 1,121 casos de picaduras de alacrán en 2026, lo que activa protocolos de prevención ante el aumento de temperaturas.
La entidad duranguense enfrenta una crisis de salud pública tras confirmarse el segundo fallecimiento por intoxicación de veneno de alacrán en el ciclo actual. El incidente involucró a un adolescente de 17 años, originario de Torreón, Coahuila, quien se encontraba en calidad de turista en el paraje Mexiquillo, perteneciente al municipio de Pueblo Nuevo. La tragedia subraya las carencias operativas en zonas rurales, ya que el joven debió ser trasladado desde la comunidad de La Ciudad hacia la cabecera municipal, El Salto, ante la ausencia de personal especializado e insumos médicos básicos como el suero antialacránico en el punto de origen.
A pesar de un traslado de aproximadamente 30 minutos, el menor perdió la vida mientras recibía atención en una farmacia local. Este suceso se suma al deceso previo ocurrido el 19 de marzo en el municipio de Súchil, donde un niño de apenas un año y ocho meses falleció en el Hospital Integral tras ser picado en el poblado Luis Echeverría.
Estadísticas de incidencia y progresión epidemiológica
El reporte de la Secretaría de Salud, con corte a la segunda semana epidemiológica (30 de marzo), contabiliza 1,121 personas afectadas que han requerido la administración de suero antialacránico. La comparativa histórica revela una tendencia ascendente preocupante vinculada directamente con el cambio climático y las olas de calor.
- Año 2024: 9,068 casos y un deceso registrado.
- Año 2025: 12,236 casos y un fallecimiento (incremento del 34.9%).
- Año 2026 (Primer trimestre): 1,121 afectados y dos defunciones.
El Departamento de Vectores y Zoonosis advierte que la actividad de estos arácnidos se intensifica con el calor, pudiendo elevar el número de incidentes hasta en un 70%. Durango alberga especies del género Centruroides, catalogadas entre las más peligrosas del mundo por la alta toxicidad de su veneno.
Riesgos y medidas de prevención institucional
El uso de remedios caseros representa un factor crítico de mortalidad al consumir minutos vitales para la supervivencia. La creencia en la eficacia de estos métodos suele derivar de "picaduras en seco", situaciones donde el alacrán no inocula veneno por haberlo descargado previamente, lo que genera una falsa sensación de seguridad en la población.
Protocolos de seguridad en el hogar:
- Separar las camas al menos 10 centímetros de cualquier muro o pared.
- Sacudir exhaustivamente colchas, cobijas y ropa de cama antes de dormir.
- Priorizar la vigilancia en espacios destinados a bebés e infantes.
- Eliminar físicamente al espécimen en lugar de intentar capturarlo para evitar ataques accidentales.
Panorama nacional y registros históricos
Aunque Durango ocupa la posición número 11 en incidencia nacional, la letalidad en el estado es significativa en comparación con entidades que presentan mayor volumen de casos. Al cierre del periodo actual, el ranking de afectados en México se distribuye de la siguiente manera:
- Guanajuato: 7,636 casos.
- Guerrero: 7,140 casos.
- Jalisco: 3,900 casos.
En lo que va del siglo XXI, Durango acumula 40 defunciones por esta causa. La distribución temporal muestra 13 muertes en el primer lustro, 11 entre 2011 y 2015, y cinco desde el año 2021 a la fecha. La cifra actual de dos decesos en apenas el inicio de la temporada de calor de 2026 enciende las alertas sobre la capacidad de respuesta sanitaria en los polos turísticos y zonas rurales del estado.
