El escritor mexicano Gonzalo Celorio recibió este jueves la máxima distinción de las letras hispanas en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. En un discurso cargado de profundidad histórica, Celorio afirmó que la identidad nacional de México es indisociable de la herencia española, situando a su país como una pieza clave del "territorio de la Mancha", concepto acuñado por Carlos Fuentes para definir la unidad cultural del mundo hispanohablante.
La lengua como cimiento de la nación
Ante los reyes de España, el actual director de la Academia Mexicana de la Lengua reflexionó sobre la paradoja de la independencia de las naciones americanas. Celorio destacó que, aunque México buscó inicialmente articular una literatura propia en una lengua que sentía ajena, fue precisamente el castellano el instrumento que permitió configurar la nacionalidad y la identidad hispanoamericana.
El autor de 78 años fue recibido con honores militares en una ceremonia que coincide con el Día del Libro. Su intervención no solo fue un análisis filológico, sino una defensa de la libertad individual frente al poder, utilizando la figura del Quijote como el paradigma de la soberanía del individuo y la ruptura de los géneros literarios estancos.
El triunfo de la "literatura del yo"
La poética narrativa de Celorio, premiada con 125,000 euros, se sustenta en lo que él denomina "la promiscuidad de los géneros". Su obra fusiona el ensayo, la novela y la memoria, explorando las raíces migratorias que conectan a México con Asturias y Cuba.
- Trilogía Familiar: Sus obras Tres lindas cubanas, El metal y la escoria y Los apóstatas forman el eje de su exploración sobre el exilio y la migración.
- Historias de vida: El autor evocó a su abuelo asturiano y a su abuela habanera, cuyas vidas fueron atravesadas por la Revolución Mexicana y la Guerra Civil Española.
- Indagación humana: Celorio defendió la novela como un ejercicio de riesgo que le ha permitido descubrir verdades familiares complejas, desde adulterios ocultos hasta sucesos pavorosos, transformando la realidad mediante la imaginación y la hipérbole.
Un legado de elegancia y lucidez crítica
El jurado del galardón definió a Celorio como un "escritor integral" cuya voz combina la lucidez crítica con una sensibilidad narrativa capaz de explorar la pérdida y la educación sentimental. Tras cinco décadas de trayectoria, su obra se consagra como un espejo de la condición humana y una memoria viva del México moderno.
"Tú llegarás, hijo (...). Si no puedes, yo te empujo", recordó Celorio sobre las últimas palabras de su padre, en uno de los momentos más emotivos del evento.
Las actividades conmemorativas continuarán esta tarde con el inicio de la XXX Lectura Continuada del Quijote en el Círculo de Bellas Artes, consolidando una semana de celebraciones que incluyó el depósito de su legado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes.