El secuestro masivo de 10 mineros en Sinaloa, que capturó la atención nacional, fue el resultado de un error operativo por parte de grupos criminales. Cuatro de los primeros detenidos por el Ejército, identificados como miembros de una célula de Los Chapitos, revelaron que las víctimas fueron retenidas por haber sido “confundidas con integrantes de un grupo antagónico”.
Esta información, proporcionada por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, confirma que el evento se enmarca en la lucha interna entre facciones criminales en el estado. El conflicto entre Los Chapitos y Los Mayos es el contexto directo que llevó a este ataque contra personal de la empresa minera Vizsla Silver.
El patrón de la violencia por confusión
La explicación ofrecida por el secretario García Harfuch subraya que el secuestro no fue motivado por un intento directo de extorsión contra la compañía canadiense Vizsla Silver o su personal. Esta es una distinción clave, pues desvía la narrativa de un cobro de piso industrial a un caso de daño colateral derivado de la guerra territorial.
Los sujetos detenidos son integrantes de la célula de Los Chapitos. El propio secretario resaltó en la conferencia que la lucha directa es entre facciones criminales, en este caso, Los Chapos y Los Mayos.
Respecto al estado de las víctimas, García Harfuch informó que hasta la mañana anterior al reporte, habían sido identificados cinco mineros encontrados en fosas ubicadas en Concordia. Señaló que se espera tener más información y, por supuesto, más detenidos en el futuro cercano.
Respuesta gubernamental y el sector minero
Ante la gravedad del incidente, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que la empresa canadiense Vizsla Silver está en comunicación con el gobierno del estado por este caso.
La presidenta Sheinbaum Pardo informó que instruyó al gabinete de seguridad federal para que realice una reunión formal con la cámara minera. El objetivo de este encuentro es escuchar los planteamientos del sector y ofrecer el apoyo que se requiera ante el incremento de la violencia dirigida, o errónea, contra la fuerza laboral.
Es importante reiterar que las autoridades no han detectado denuncias de extorsión contra la empresa Vizsla Silver, lo que refuerza la versión de que el secuestro fue producto de un error táctico de identificación por parte del grupo criminal.
Otros incidentes de inseguridad en la agenda
Durante la misma jornada, el secretario García Harfuch abordó otros incidentes de seguridad que afectan a Sinaloa y a sus visitantes.
Secuestro de turistas en Mazatlán
El funcionario señaló que también trabajan con el gobierno del estado por el secuestro de seis mexiquenses que se encontraban de vacaciones en Mazatlán.
El grupo había rentado vehículos tipo racers cuando fue interceptado por un grupo criminal. De las seis personas secuestradas, dos fueron liberadas tiempo después, pero cuatro continúan retenidas hasta el momento de la información. El gobierno está trabajando con la autoridad estatal para dar con su paradero y realizar las aprehensiones correspondientes.
Enfrentamientos y rumores en Culiacán
En otro tema, García Harfuch confirmó que el lunes, cerca de la medianoche, se registraron dos confrontaciones entre grupos delincuenciales. Estos hechos violentos ocurrieron específicamente en Ahome y en las afueras de Culiacán.
Respecto a la especulación de si un familiar de Ismael El Mayo Zambada había resultado herido o fallecido en los enfrentamientos, el secretario fue cauto. Alrededor de las nueve de la mañana, sostuvo que la identidad no estaba confirmada, declarando: “Todavía no tenemos la identidad confirmada. En cuanto tengamos la información, lo confirmamos… No hay todavía datos completos”.
Cuando las estructuras criminales operan con este nivel de error y violencia indiscriminada, la línea entre objetivo legítimo y víctima colateral desaparece por completo. La confusión entre rivales y civiles evidencia la vulnerabilidad de las industrias clave, como la minería, ante una guerra interna que ha desbordado los límites de sus propios conflictos.