La preocupante cifra de científicas: ¿Por qué la brecha de género avanza tan lento?

La preocupante cifra de científicas: ¿Por qué la brecha de género avanza tan lento?

Facebook
X / Twitter
WhatsApp

Aunque la participación de las mujeres en las carreras científicas ha crecido, el camino hacia la paridad en la ciencia sigue siendo pausado, según han alertado académicos de alto nivel en la Ciudad de México. El debate sobre la igualdad de género en la investigación y el desarrollo va más allá de la equidad; toca directamente la calidad, la pertinencia y el impacto real de la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) que se produce a nivel global.

Los datos clave lo dejan claro: a pesar de los esfuerzos, cerrar la brecha de género llevará varios años más. Una mirada a los números mundiales, coincidiendo con el 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, revela desequilibrios persistentes que requieren una intervención estratégica y profunda, no solo cosmética.

El lento avance global en la igualdad científica

El avance de las mujeres en la ciencia se mide en décadas, no en años, y los indicadores actuales sugieren que la aceleración esperada aún no llega. Expertos señalan que este proceso es demasiado lento para lograr la igualdad de género deseada, una preocupación compartida por figuras académicas en el país.

Dos voces clave que han expresado esta preocupación son María Soledad Funes, coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, y Arturo Menchaca, investigador emérito del Instituto de Física. Ambos consideran que el proceso es preocupantemente lento.

¿Qué revelan los datos globales y qué les preocupa?

  • Baja representación: A nivel mundial, solo el 30 por ciento de los científicos son mujeres. Este es un porcentaje bajo que, según los expertos, va a costar varios años remediar.
  • Investigación de élite: La situación se vuelve más crítica en los niveles superiores de investigación científica. Solo una de cada tres investigadoras a nivel mundial es mujer.

La paradoja de la deserción femenina tras la licenciatura

Existe un fenómeno notorio que los académicos señalan: la brecha de género no se inicia necesariamente en la entrada a la universidad, sino en la culminación de los estudios en áreas científicas.

Los datos indican que hay una mayor proporción de mujeres cursando la licenciatura que de hombres. La distribución es la siguiente:

  • El 46 por ciento de las mujeres cursan la licenciatura.
  • El 40 por ciento de los hombres cursan la licenciatura.

Sin embargo, esta ventaja inicial se desvanece al momento de la graduación en campos científicos. Los expertos señalan que solo el 35 por ciento de las mujeres se gradúa en Ciencias, lo que indica un cuello de botella o una fuga de talento en el proceso educativo.

El argumento de la calidad y la diversidad de perspectivas

Cerrar la brecha de género es clave no solo por un imperativo ético de equidad, sino también como una necesidad práctica para mejorar la calidad, la pertinencia y el impacto de la ciencia y la tecnología producida.

La coordinadora María Soledad Funes Argüello señala que la incorporación de mujeres a los proyectos de investigación ofrece un valor añadido innegable. Ella destaca que las mujeres poseen una perspectiva distinta a la de los hombres.

Cualquier proyecto o trabajo que se haga en conjunto, con la inclusión de estas distintas miradas, será inevitablemente más "sólido y robusto" que si el equipo de trabajo está compuesto únicamente por uno de los géneros. La diversidad, por lo tanto, no es solo un objetivo social, sino una herramienta para una ciencia de mejor calidad.

Si el impacto, la solidez y la pertinencia de la investigación dependen directamente de la diversidad de sus participantes, ¿realmente podemos permitirnos, como sociedad global, seguir ignorando a las dos terceras partes de la población en los puestos de liderazgo científico? La lenta marcha hacia la paridad nos está costando más que solo equidad; estamos perdiendo resultados científicos que podrían transformar nuestro futuro.


Esto te interesa: Los 500 millones de Lemus a Tequila: ¿Respuesta a una crisis o juego político?