Pescadores de Jicacal denuncian la permanencia de residuos petroleros en las costas de Veracruz, rebatiendo versiones oficiales mediante evidencias físicas. La comunidad exige el pago de salarios por limpieza, herramientas adecuadas y transparencia institucional ante el daño ecológico y económico que paraliza la actividad pesquera y turística.
Tensión en Jicacal por presencia de crudo en el litoral veracruzano
Habitantes de la comunidad de Jicacal, ubicada en el municipio de Pajapan, increparon de forma directa a elementos de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) durante operativos de supervisión en las playas. La inconformidad escaló cuando pescadores y residentes entregaron físicamente fragmentos de hidrocarburo en las manos de los uniformados, señalando una contradicción entre los reportes de las autoridades y la realidad tangible en el terreno.
La población local sostiene que el combustible persiste en las costas, invalidando las declaraciones que minimizan el impacto ambiental en la zona sur del estado. Mediante grabaciones difundidas en plataformas digitales, los inconformes advirtieron que cuentan con pruebas documentales y físicas que confirman la contaminación vigente, exigiendo que esta información sea comunicada a los mandos superiores para evitar que la problemática permanezca invisibilizada.
Evidencias de campo y fallos en el programa de remediación
"Vamos a evidenciar, vamos a ir con palas, vamos a hacer excavaciones en toda el área para que vean que todavía hay hidrocarburo", sentenció uno de los ciudadanos afectados. Esta determinación de realizar excavaciones propias surge como respuesta a la necesidad de cuantificar una afectación que consideran de gran magnitud. La comunidad cuestiona la postura de minimizar un evento que ha alterado drásticamente su entorno natural y sustento económico.
Además de la crisis ambiental, los trabajadores del programa de limpieza señalaron irregularidades operativas críticas:
- Carencia de equipamiento: La empresa responsable de la gestión de residuos no suministró las herramientas ni el equipo de protección necesarios para la manipulación de sustancias tóxicas.
- Incumplimiento salarial: Se reportan adeudos significativos en los pagos acordados con los habitantes de Pajapan subcontratados para las labores de saneamiento.
- Condiciones laborales: La falta de pago completo ha generado un clima de incertidumbre entre los trabajadores que dependen de este ingreso temporal tras la pérdida de sus empleos habituales.
Desplazamiento económico y la controversia del sargazo
Desde principios de marzo, Pajapan fue de las primeras demarcaciones en alertar sobre la llegada masiva de manchas de chapopote. Este fenómeno provocó el cese inmediato de actividades para pescadores y prestadores de servicios turísticos, eliminando sus fuentes de ingreso. Ante la emergencia, el esquema de empleo temporal para la limpieza se presentó como la única alternativa de subsistencia, misma que hoy se ve empañada por la falta de pagos.
La controversia se intensificó tras reportes sobre bolsas abandonadas con residuos en las playas. Mientras medios locales y pobladores aseguran que se trata de hidrocarburo sin tratamiento, la Secretaría de Marina emitió un comunicado el 12 de abril argumentando que dicho material consiste exclusivamente en sargazo recolectado por personal civil.
Postura oficial de la Secretaría de Marina
La institución naval precisó que las labores de recolección no fueron ejecutadas directamente por personal militar, sino por aproximadamente 100 pobladores locales bajo la supervisión de una firma privada. Según la Semar, los puntos de acopio en la playa funcionan como celdas de concentración temporal antes de su retiro final. No obstante, para los habitantes de Jicacal, la distinción técnica entre residuos no mitiga la realidad del hidrocarburo que aún emerge de la arena bajo sus pies.
