Un ataque armado en la zona arqueológica de Teotihuacán desató el caos este lunes, resultando en al menos 15 personas heridas tras una estampida humana provocada por detonaciones de fuego en la cima de un monumento histórico.
Crisis de seguridad en el corazón de la zona arqueológica
La mañana de este lunes, la tranquilidad de la zona arqueológica de Teotihuacán se vio violentamente interrumpida cuando tres individuos, aún no identificados, ascendieron a la Pirámide de la Luna y comenzaron a realizar disparos de arma de fuego. El evento generó un estado de shock inmediato entre los visitantes, nacionales y extranjeros, quienes se encontraban recorriendo el sitio histórico.
Ante el estruendo de las detonaciones, la respuesta instintiva de los turistas derivó en una huida desordenada. Reportes preliminares de la Guardia Nacional (GN) y de la Policía del Estado de México confirman que al menos 15 personas resultaron lesionadas. La mayoría de las heridas fueron provocadas por caídas desde la estructura piramidal durante el intento desesperado de los visitantes por ponerse a salvo de la trayectoria de las balas.
Despliegue operativo y resguardo del perímetro
Tras el reporte de los ataques, las fuerzas de seguridad federales y estatales implementaron un cerco perimetral en toda la zona arqueológica. El objetivo primordial de los uniformados es la localización y captura de los tres agresores, quienes aprovecharon la altura del monumento para realizar la ofensiva.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias y de seguridad no han confirmado si existen heridos directos por proyectil de arma de fuego, ya que la prioridad inicial ha sido la atención de los policontundidos y la evacuación segura del área. Testimonios captados en redes sociales muestran el nivel de desesperación de los presentes; en diversos videos se escucha a mujeres solicitando auxilio policial de manera urgente, mientras contingentes de turistas desalojan el área con evidentes signos de asombro y terror.
Impacto en el turismo y respuesta institucional
Este incidente representa una fractura crítica en los protocolos de seguridad de uno de los sitios más emblemáticos de México. La presencia de armas de fuego en la cima de un monumento de acceso restringido para fines de violencia directa pone en tela de juicio los mecanismos de vigilancia actuales.
- Evacuación: El sitio ha sido desalojado casi en su totalidad para facilitar las labores de investigación forense y búsqueda de casquillos.
- Atención Médica: Equipos de emergencia laboran en la base de la Pirámide de la Luna para estabilizar a los lesionados antes de su traslado a centros hospitalarios.
- Cooperación: La Guardia Nacional mantiene el control de los accesos principales para evitar la fuga de los sospechosos entre la multitud que abandona el recinto.
Contexto de solidaridad diplomática en Palacio Nacional
Mientras estos hechos se desarrollaban en el Estado de México, la agenda presidencial en Palacio Nacional se centraba en la política exterior. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo inició su conferencia matutina expresando su respaldo a Japón tras el terremoto de magnitud 7.5 registrado en la costa de Sanriku.
“Nuestra solidaridad, hubo un sismo importante en Japón... esperamos que no haya habido pérdidas humanas. Estaremos pendientes de la información”.
Esta postura de reciprocidad técnica y diplomática con la nación asiática ocurre en un momento donde la seguridad interna en sitios de patrimonio mundial demanda una atención inmediata tras la ruptura de la paz pública en Teotihuacán.




