La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha anunciado una profunda revisión de los planes de estudio para la educación media superior en México, con el objetivo central de reducir el número de materias y ampliar significativamente la cobertura educativa en todo el país. Esta iniciativa busca modernizar el sistema, hacerlo más atractivo para los jóvenes y garantizar el derecho universal a la preparatoria.
La necesidad de una reforma curricular en el bachillerato
Durante la inauguración del Bachillerato Nacional plantel León, en Guanajuato, y en San Pablo del Monte, Tlaxcala, la presidenta Sheinbaum cuestionó la actual carga académica, señalando que no es necesario cursar entre nueve y once materias para aprender eficazmente. Como ejemplo, mencionó su propia experiencia en el CCH Sur de la UNAM, donde estudió con solo cinco asignaturas. Esta perspectiva busca aligerar la carga de los estudiantes, hacer la escuela más disfrutable y fomentar un aprendizaje más profundo y humanista, con un mayor énfasis en filosofía e historia. La meta es que el proceso educativo sea un espacio agradable que motive a los jóvenes a regresar y a aprender de manera más efectiva.
La decisión de reestructurar el plan académico surge al tomar como modelo a instituciones de primer nivel, incluyendo la UNAM y otras escuelas internacionales que operan con un plan de estudios de aproximadamente cinco materias por ciclo escolar. Esta revisión forma parte del "Plan Integral del Sistema Nacional de Bachillerato de la Nueva Escuela Mexicana", que comenzó a implementarse en 2025.
Ampliación de la cobertura y acceso universal
Uno de los pilares fundamentales de esta estrategia es la expansión de la oferta educativa a nivel bachillerato. Se proyecta la creación de 150 mil nuevos lugares para jóvenes antes de que finalice 2026, con la ambiciosa meta de alcanzar un 85% de cobertura nacional para el año 2030. Para lograrlo, el plan contempla tres vías principales: la edificación de nuevos planteles, la ampliación de la capacidad de las escuelas ya existentes y la habilitación de turnos vespertinos de preparatoria en secundarias que actualmente solo operan por la mañana. Este esquema busca que los jóvenes puedan estudiar "cerca de la casa", reduciendo los tiempos de traslado que, en algunos casos, pueden superar las tres horas diarias.
Además, la presidenta Sheinbaum ha reiterado su intención de eliminar gradualmente los exámenes de admisión para ingresar al bachillerato, como el examen Comipems, argumentando que la educación media superior debe ser un derecho universal y no un filtro de ingreso. Esta medida ya se implementa en Guanajuato desde enero.
El nuevo bachillerato nacional y sus beneficios
Todas las escuelas preparatorias públicas del país se integrarán al modelo del Bachillerato Nacional. Este sistema ofrecerá a los egresados una doble certificación: una por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y otra que será respaldada por instituciones de educación superior como el Instituto Politécnico Nacional (IPN) o el Tecnológico Nacional de México (TecNM). Esta doble titulación busca facilitar la inserción laboral de los jóvenes al egresar.
En cuanto a los apoyos económicos, la presidenta garantizó el pago de las Becas Benito Juárez para los estudiantes de nivel medio superior. Aquellos que ya cuentan con su tarjeta recibirán el pago acumulado antes de que termine febrero, mientras que quienes aún no la tienen, serán convocados en los próximos días y su depósito se realizará en abril. El programa Beca Universal Benito Juárez beneficiará a más de 4.2 millones de estudiantes en 2025 con una inversión de 40 mil millones de pesos. Adicionalmente, el programa "La Escuela es Nuestra" se aplicará por primera vez en el nivel medio superior, con un presupuesto de 4 mil 600 millones de pesos para mejorar las condiciones de más de 6 mil escuelas.
La revisión de los planes de estudio se está llevando a cabo en colaboración con los maestros, quienes ya han iniciado reuniones para estructurar el esquema de trabajo. Este enfoque integral busca no solo reformar el contenido académico, sino también mejorar la infraestructura, ampliar el acceso y asegurar el bienestar de los estudiantes, consolidando la educación como un pilar fundamental del desarrollo nacional.