La Fiscalía General de la República (FGR) ha puesto en marcha un proceso diplomático clave al solicitar a Estados Unidos y Argentina la extradición de dos excolaboradores de Silvano Aureoles Conejo, exgobernador de Michoacán. Estos individuos son buscados por la justicia mexicana por su presunta participación en el desvío de más de 3 mil millones de pesos.
Esta acción se enfoca en desmantelar la red de corrupción que operó durante esa administración, específicamente en la malversación de fondos destinados a la construcción de infraestructura crítica de seguridad. La fuga de estos exfuncionarios, ocurrida tras la orden de captura librada hace más de un año, revela la complejidad de llevar ante la justicia a quienes manejaron los recursos del erario público.
La solicitud de extradición y los prófugos clave
La Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción (FEMCC), organismo adscrito a la FGR, formalizó las peticiones de entrega a las autoridades extranjeras. La búsqueda se centra en dos figuras que supuestamente integraron la red de corrupción encabezada por el exgobernador Aureoles Conejo.
Los individuos que México busca extraditar y que son considerados prófugos de la justicia mexicana son:
- Israel Patrón Reyes: Este exfuncionario se desempeñó como exsecretario de Seguridad Pública de Michoacán. Tras su fuga, ha sido ubicado en territorio estadounidense.
- Guillermo Loaiza Gómez: Él fue el exdirector del Comité de Adquisiciones del Poder Ejecutivo local. Las investigaciones lo localizaron en la República Argentina.
El esquema detrás del desfalco
El volumen del fraude que está en el centro de esta solicitud asciende a una cifra considerable: más de 3 mil millones de pesos.
Este dinero tenía un propósito social y de seguridad muy específico para la entidad de Michoacán, ya que se destinó originalmente a la construcción de ocho cuarteles de policía. La operación de esta red corrupta es el motivo por el cual Patrón Reyes y Loaiza Gómez son perseguidos actualmente.
La cronología de la fuga
La persecución contra estos funcionarios se intensificó luego de que, en febrero de 2025, se libró una orden de captura contra Silvano Aureoles Conejo y siete funcionarios adicionales de su círculo.
Fue en ese momento cuando el propio Aureoles Conejo huyó de Morelia, Michoacán, al enterarse de que la orden de captura se había activado. La orden judicial incluía explícitamente a quienes hoy son objetivo de extradición: el exsecretario de Seguridad Pública de Michoacán, Israel Patrón Reyes, y el exdirector del Comité de Adquisiciones del Poder Ejecutivo local, Guillermo Loaiza Gómez.
Colaboradores ya sujetos a proceso penal
Es importante distinguir que, si bien algunos colaboradores huyeron del país, otros ya están bajo la jurisdicción de la justicia mexicana, enfrentando un proceso penal.
Entre los exfuncionarios que ya se encuentran sujetos a proceso, se encuentran:
- Carlos Maldonado Mendoza, exsecretario de Finanzas y Administración.
- J. Antonio Bernal Bustamente, exsecretario de Seguridad Pública.
- Mario Delgado Carrillo, exdelegado Administrativo de Finanzas.
- Elizabeth Villegas Pineda, quien realizaba funciones administrativas en la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
El éxito en esta doble solicitud de extradición, dirigida a Estados Unidos y Argentina, marcará un precedente sobre el alcance de la justicia mexicana para recuperar activos y castigar el desvío de fondos públicos que deberían haber garantizado la seguridad de los ciudadanos de Michoacán. ¿Podrá la FGR, a través de la cooperación internacional, cerrar el cerco y llevar a todos los implicados en el desfalco de los 3 mil millones de pesos ante los tribunales, o el proceso diplomático resultará ser la última barrera de impunidad?