La iniciativa de Ley Federal de Cine y el Audiovisual, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum a la Cámara de Diputados, busca modernizar el marco legal cinematográfico de México. Esta propuesta abroga la Ley Federal de Cinematografía de 1992, ampliando su alcance para incluir plataformas digitales y proteger los derechos de los creadores frente a la Inteligencia Artificial.
¿Cómo la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual transforma el ecosistema de producción nacional?
La propuesta legislativa representa una reconfiguración estructural de la política cultural y audiovisual del país, con el objetivo primordial de fortalecer la industria nacional y adaptar la regulación a los desafíos tecnológicos contemporáneos. Se observa una expansión significativa del marco jurídico al incorporar el término "audiovisual", lo cual permite abarcar contenidos que trascienden la exhibición tradicional en salas de cine, incluyendo explícitamente las plataformas digitales de video bajo demanda. Esta ampliación es crucial para ordenar la política pública en torno a la producción, distribución, exhibición y los estímulos fiscales destinados al cine nacional.
El análisis técnico indica que la ley tiene como propósito fundamental garantizar el derecho de toda persona a participar, acceder y contribuir en la vida cultural cinematográfica y audiovisual del país, redefiniendo la obra no como una mera mercancía, sino desde la perspectiva de los derechos culturales, el acceso democrático, la identidad y la memoria. Se busca fomentar la producción, circulación, distribución, comercialización y exhibición de obras cinematográficas y audiovisuales, incluyendo aquellas cuya salida principal no sea la sala de cine. La iniciativa refuerza el compromiso del Estado con el fomento al cine y el audiovisual, asegurando el presupuesto estatal para este fin y estableciendo una política de archivo para preservar la memoria audiovisual de México, reflejando su diversidad cultural y plurilingüe.
¿Qué mecanismos de fomento y exhibición se implementan para el cine mexicano?
La iniciativa introduce mecanismos específicos para potenciar la visibilidad y el acceso al cine nacional, abordando deficiencias históricas del sector. Se propone una modificación en la fórmula de exhibición en salas comerciales, donde el "tiempo total de exhibición" se definirá por el número de funciones semanales, garantizando horarios equitativos respecto a las películas extranjeras. Un cambio sustancial es el establecimiento de un mínimo de 14 días de exhibición para películas nacionales, duplicando el periodo vigente de 7 días. Además, se exige la proyección de avances promocionales con 14 días de antelación al estreno, en condiciones equitativas frente a producciones foráneas.
Para incentivar la inversión en infraestructura y contenido nacional, se consideran estímulos y apoyos para quienes inviertan en la adecuación y equipamiento de salas de cine, siempre que destinen al menos el 30 por ciento de su cartelera a películas nacionales. Los datos de 2024 revelan que, a pesar de contar con 7,383 pantallas en 950 complejos, solo el 35% de la población tiene acceso a ellas, y las 112 películas nacionales exhibidas representaron apenas el 4% de la venta de boletos. La nueva ley busca revertir esta tendencia, garantizando un 10% de exhibición de cine nacional en mejores condiciones y revisando semestralmente los ajustes de cartelera.
En el ámbito de los estímulos fiscales, se ha establecido una comisión sobre el Impuesto Sobre la Renta (ISR) que permite descontar hasta el 30% del gasto que una producción audiovisual realice en México. Este esquema busca impulsar proyectos que tradicionalmente enfrentan dificultades de financiamiento y atraer producciones internacionales, con la condición de garantizar la contratación de talento y personal mexicano en todos los oficios cinematográficos. Los límites de apoyo se fijan en 40 millones de pesos por proyecto para largometrajes de ficción o animación y capítulos de series (con el 70% de gastos cubiertos por empresas nacionales), 20 millones para documentales, y 5 millones para procesos de animación, efectos visuales o postproducción. Cabe destacar que en diciembre de 2025, el presupuesto de fomento al cine se incrementó en un 16.43%, alcanzando 115 millones de pesos.
¿De qué manera la regulación de plataformas digitales y la IA impactan a la industria?
La iniciativa aborda la necesidad de regular el ecosistema audiovisual contemporáneo, incluyendo las plataformas digitales de video bajo demanda, para garantizar la transparencia en la distribución, la protección de los derechos de autor y una mayor presencia de producciones mexicanas. Se prevé el refuerzo de la promoción en plataformas digitales mediante la creación de secciones dedicadas al contenido nacional.
Un aspecto innovador y de gran relevancia es la propuesta de reformas a las leyes Federal del Trabajo y del Derecho de Autor. Estas reformas buscan proteger a las personas dedicadas al doblaje contra el uso no autorizado de su trabajo mediante Inteligencia Artificial (IA). La ley reconoce explícitamente la voz humana como una herramienta artística, cuyo uso mediante IA requerirá autorización expresa, libre, informada y mediando una remuneración entre las partes. Esta medida responde a las preocupaciones manifestadas por el gremio del doblaje ante el avance de la IA y su potencial impacto en sus derechos laborales y autorales. Adicionalmente, se adecúa la ley autoral para posibilitar la aplicación de la Ley General de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias, ampliando las opciones de acuerdo para creadores, intérpretes y ejecutantes antes de recurrir a procedimientos judiciales. Se proponen multas de mil a 5 mil Unidades de Medida y Actualización por infracciones, con duplicación en caso de reincidencia.