Tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la presidenta Claudia Sheinbaum ha declarado que el país retoma la normalidad, con la garantía de gobernabilidad y la liberación de las vialidades nacionales. Esta afirmación se produce después de un operativo militar que culminó el 22 de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco.
¿Qué implicaciones tiene la declaración de "normalidad" en el contexto de seguridad nacional?
La declaración de "normalidad" por parte de la presidenta Sheinbaum, respaldada por la confirmación del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, sobre el fin de los narcobloqueos, sugiere una respuesta estatal coordinada y efectiva ante la desestabilización inicial. Se ha constatado que la operación para abatir a "El Mencho" fue resultado de trabajos de inteligencia militar y contó con el apoyo de inteligencia de Estados Unidos, lo que subraya una estrategia de seguridad que prioriza la investigación y la cooperación internacional. Esta aproximación se alinea con la estrategia que la presidenta Sheinbaum implementó previamente en la Ciudad de México, distanciándose de políticas anteriores y enfocándose en la atención a las causas de la violencia, complementada con inteligencia e investigación. La rápida respuesta gubernamental y la coordinación con los estados buscan mitigar la percepción de caos y reafirmar la capacidad del Estado para mantener el orden público y la seguridad.
¿Cómo se reconfigura el panorama del crimen organizado tras la caída de un líder de alto perfil?
La muerte de "El Mencho" representa un golpe significativo al crimen organizado en México, dado que el CJNG se había consolidado como una de las organizaciones más violentas y expansivas, con ingresos anuales estimados entre 20,000 y 30,000 millones de dólares. Sin embargo, el análisis técnico indica que el abatimiento de un líder no necesariamente desmantela la estructura criminal, sino que puede generar un periodo de incertidumbre y reacomodos internos. La experiencia acumulada en la lucha contra el narcotráfico sugiere que el verdadero desafío radica en evitar que este golpe se traduzca en una nueva espiral de violencia, producto de disputas territoriales o el surgimiento de nuevas facciones. Se advierte sobre la posibilidad de guerras internas y la ocupación de vacíos de poder por parte de organizaciones rivales o células leales al CJNG, especialmente en regiones con baja presencia estatal. La capacidad operativa demostrada por el CJNG a través de la ola de violencia inicial, con bloqueos y enfrentamientos en al menos 11 estados, evidencia la resiliencia de la organización incluso sin su máximo líder.
¿Qué desafíos persisten para la gobernabilidad y la percepción internacional de México?
A pesar de la declaración de normalidad y la reafirmación de la gobernabilidad, persisten desafíos importantes. La presión de Estados Unidos, particularmente en el contexto del Mundial 2026, es un factor relevante que influye en la celeridad y el enfoque de las operaciones de seguridad. La FIFA, por su parte, ha expresado "confianza total" en las garantías de seguridad para el evento deportivo. No obstante, la percepción internacional puede verse afectada por las acusaciones de figuras públicas, como Elon Musk, quien sugirió vínculos del gobierno con cárteles, lo que ha llevado a la presidenta Sheinbaum a considerar acciones legales. Además, la ejecución del operativo que resultó en la muerte de "El Mencho" ha generado críticas por el alto saldo de víctimas, lo que plantea interrogantes sobre la planificación y el pulso de las fuerzas armadas en este tipo de acciones. La estabilidad a largo plazo dependerá de la capacidad del Estado para consolidar el control territorial, desarticular las redes financieras del crimen organizado y prevenir la emergencia de nuevas estructuras violentas, más allá del impacto inmediato de la caída de un líder.