Air France ha suspendido temporalmente sus vuelos directos entre París (Charles de Gaulle) y La Habana a partir del 29 de marzo de 2026. Esta decisión responde a la crítica escasez de combustible para aviación (Jet A-1) que afecta a Cuba, provocando un aislamiento aéreo sin precedentes en la isla.
La suspensión de Air France: Detalles y el fin de una operación insostenible
La aerolínea francesa anunció la interrupción de su ruta París-La Habana, con el último vuelo operando el 28 de marzo de 2026. La suspensión formal se inicia el domingo 29 de marzo, y se prevé que la ruta permanezca inactiva hasta el 15 de junio de 2026. En esa fecha, se realizará una evaluación para determinar la reanudación, condicionada a una mejora sustancial de la situación.
Previamente, Air France mantenía tres frecuencias semanales utilizando aviones Boeing 787. Sin embargo, para poder completar el trayecto de regreso, la compañía se había visto forzada a implementar escalas técnicas en las Bahamas con el fin de repostar. Esta estrategia, calificada por la aerolínea como "insostenible" a largo plazo, subraya la gravedad de la crisis logística.
Raíces de la crisis: Factores geopolíticos y económicos que asfixian a Cuba
La escasez de carburante en Cuba ha escalado a niveles críticos, impulsada por una compleja interacción de factores geopolíticos y económicos. El recrudecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos, particularmente bajo la administración de Donald Trump, ha dificultado significativamente el arribo de hidrocarburos a la isla.
Adicionalmente, el cese de los envíos de petróleo desde Venezuela, tras eventos políticos recientes en ese país, ha eliminado una fuente vital de suministro. La presión ejercida sobre otros proveedores, como México, ha exacerbado la situación, dejando a los aeropuertos cubanos con reservas de combustible prácticamente agotadas. Las autoridades de aviación cubanas han extendido esta semana el aviso oficial de falta de combustible en todos sus aeropuertos internacionales, con una previsión de duración hasta, al menos, el 10 de abril. La escasez de Jet A-1 es un síntoma de una problemática más profunda que impacta la infraestructura crítica del país.
Efecto dominó: Otras aerolíneas que ya abandonaron el espacio aéreo cubano
Air France no es la única compañía afectada por esta coyuntura. La isla enfrenta un aislamiento aéreo sin precedentes en este inicio de 2026, con múltiples aerolíneas internacionales que han cesado sus operaciones.
Desde Canadá, Air Canada, WestJet y Air Transat ya suspendieron sus vuelos el mes pasado. Las aerolíneas rusas Rossiya y Nordwind también han cancelado rutas debido a la imposibilidad de repostar en territorio cubano. Más recientemente, LATAM se ha sumado a la lista de cancelaciones, citando la misma causa. La conectividad internacional de la isla se desintegra progresivamente, impactando directamente el turismo y el comercio.
Protocolo para pasajeros afectados: Opciones y recomendaciones clave
Air France ha establecido un protocolo claro para los pasajeros con boletos reservados para vuelos entre finales de marzo y mediados de junio. Los clientes serán contactados de forma individual a través de correo electrónico, SMS o la aplicación móvil de la aerolínea para informarles sobre la suspensión.
Se ofrecen diversas opciones para mitigar el impacto:
- Cambio de fecha de vuelo sin costo, sujeto a disponibilidad una vez que la ruta sea reanudada.
- Recepción de un vale de compensación para uso futuro en servicios de Air France.
- Reembolso íntegro del valor del boleto, sin aplicación de penalizaciones.
Para los viajeros con destino a Cuba, se recomienda encarecidamente consultar directamente con su aerolínea el estatus de sus vuelos, ya que la situación es volátil y podrían producirse más cancelaciones en los próximos días. Los residentes y turistas actualmente en la isla deben considerar que el transporte interno, incluyendo autobuses y trenes, también presenta severas limitaciones debido a la escasez de diésel y gasolina. Finalmente, los inversionistas turísticos deben monitorear de cerca el impacto en la ocupación hotelera, que ya registra una caída significativa en este primer trimestre de 2026. La planificación anticipada es crucial para mitigar los riesgos asociados a esta crisis.



