Ormuz en crisis: 5 claves que disparan el petróleo y sacuden mercados globales

Ormuz en crisis: 5 claves que disparan el petróleo y sacuden mercados globales

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La economía mundial ha entrado en una fase de alta turbulencia tras el inicio de la Operación "Furia Épica" en Irán y el bloqueo de facto del Estrecho de Ormuz, desatando una aversión total al riesgo en los mercados internacionales.

La turbulencia global se desata: El "shock" de Ormuz

Este lunes 2 de marzo de 2026, la consigna en las mesas de dinero de Wall Street y Londres es inequívoca: aversión total al riesgo. El precio del petróleo Brent, referencia internacional, ha registrado un salto vertical, superando los $96.50 USD por barril, lo que representa un incremento superior al 7.5% en las últimas 24 horas. Esta escalada se produce en un contexto de operaciones militares lideradas por Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán, sumado al bloqueo de facto de 150 embarcaciones en el Estrecho de Ormuz.

Paralelamente, los principales índices bursátiles del mundo operan en rojo profundo. El S&P 500 experimenta una caída del 2.8%, mientras que el Euro Stoxx 50 retrocede un 3.1%. Los inversionistas, en busca de seguridad, abandonan las acciones para refugiarse en activos considerados seguros, como el oro y los bonos del Tesoro de EE. UU.

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Factores catalizadores de la inestabilidad

La cronología de una escalada: 7 días críticos

Contrapesos y riesgos: Un balance energético complejo

La situación actual presenta tanto factores que podrían mitigar el impacto como riesgos significativos que podrían agravar la crisis.

Se observa una alta producción no-OPEP. Países como Brasil y Guyana han incrementado su capacidad de producción, lo que podría mitigar parte del déficit si se logran habilitar rutas logísticas alternativas para el transporte de crudo. Además, la mayor penetración de tecnologías de energías renovables en Europa hace que el continente sea menos vulnerable a un shock petrolero que en la crisis de los años 70, ofreciendo cierta resiliencia.

Sin embargo, los factores en contra son considerables. La inflación importada es una preocupación inmediata; el alza en los combustibles se trasladará rápidamente a los costos de transporte y alimentos, complicando la tarea de los bancos centrales, como la Reserva Federal (Fed) y el Banco de México (Banxico), de bajar las tasas de interés.

Asimismo, se anticipa una ruptura de las cadenas de suministro. El desvío de buques por el Cabo de Buena Esperanza, para evitar el Estrecho de Ormuz, añade costos significativos y semanas de retraso a la entrega de bienes desde Asia, impactando la logística global.

Estrategias de mitigación para inversionistas y empresas

"Se está ante un 'cisne negro' energético. La capacidad de los mercados para absorber un cierre prolongado de Ormuz es limitada y los efectos inflacionarios serán inmediatos", según un reporte de estrategia de marzo de 2026.


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