La futbolista Aaliyah Farmer, nacida en California pero con ascendencia mexicana y jugadora del Tricolor, solicitó la rescisión de su contrato con Tigres en febrero de 2026 tras señalar haber sido víctima de acoso. El técnico español Pedro Losa reveló que la joven de 22 años no se sintió segura, situación que forzó al club, el máximo ganador histórico de la Liga MX Femenil, a aceptar su baja inmediata. La gravedad del caso subraya el incumplimiento institucional: ni la Liga MX ni la Federación Mexicana de Futbol (FMF) han dado seguimiento público o reportado avances sobre el protocolo contra la violencia de género presentado en 2023.
Tigres aceptó la solicitud y dio de baja a Farmer a principios de la semana para facilitar su rápido traslado a la National Women’s Soccer League (NWSL) en Estados Unidos, donde firmó un contrato de tres años con las Stars de Chicago. Este es el tercer caso de alto perfil en el que jugadoras con raíces estadounidenses abandonan México citando alguna forma de agresión, exponiendo una debilidad sistémica que las instituciones deportivas no han logrado controlar.
El precedente de acoso en la Liga MX Femenil
Aaliyah Farmer se convierte en el caso más reciente de una jugadora de origen estadounidense que decide dejar la competición mexicana debido a situaciones de acoso. Su salida se produce apenas un año después de haber comenzado su carrera profesional en México, tras haber jugado cuatro temporadas en el sur de California y ganar un título de la Big Ten en 2024.
Farmer debutó con la selección mexicana en mayo de 2025 y había jugado ocho partidos internacionales. Con Tigres, disputó 24 partidos, 20 como titular, y fue pieza clave para ganar el campeonato del torneo Apertura en diciembre de 2025.
La declaración de Pedro Losa y el respaldo institucional
El técnico Pedro Losa confirmó la situación en conferencia de prensa, aunque evitó proporcionar detalles específicos sobre el tipo de agresión que la jugadora enfrentó. Losa fue claro al justificar la decisión del club: "Dentro de su proceso hubo una línea roja. Ella no se sintió segura ante situaciones de acoso que se produjeron y nos lo hizo saber".
Losa utilizó la plataforma para hacer un llamado enfático contra la violencia de género: "Quiero alzar la voz. Cada día hay jugadoras y mujeres en la sociedad que se sienten así, tanto en redes sociales como en otros ámbitos. Ninguna mujer debe sentirse intimidada, abusada o acosada". El timonel aseguró que la obligación del club fue apoyar a la jugadora.
Un patrón de salidas: Los casos de Yáñez y Camberos
El caso de Farmer no es aislado; se suma a un preocupante historial que evidencia la vulnerabilidad de las jugadoras en la Liga MX Femenil, especialmente aquellas que cruzan la frontera:
Mientras Lucía Yáñez, quien regresó a Los Ángeles (donde nació) y ahora juega para FAS en El Salvador, sufrió ataques directos a su persona y hogar, Scarlett Camberos fue víctima de ciberacoso persistente cuando era estrella con el América. Camberos firmó con Angel City de Los Ángeles, pero, a diferencia de Farmer y Yáñez, regresó a la liga mexicana 12 meses después para consolidarse de nuevo con el club de Coapa.
Fracaso en la implementación del protocolo anti-acoso 2023
El factor más crítico en la salida de Farmer y en los antecedentes de acoso es la evidente inoperatividad de los mecanismos de protección oficiales.
Aun cuando la Liga MX y la Federación Mexicana de Futbol presentaron en 2023 un protocolo diseñado específicamente para atender los casos de acoso y la violencia de género en el deporte, la evidencia sugiere que esta herramienta ha quedado estancada en el papel.
Las instituciones rectoras del futbol mexicano no han hecho público qué avances han tenido en la aplicación de este protocolo ni han señalado los aspectos que aún deben trabajar o corregir. Este silencio institucional, al no dar seguimiento transparente a las herramientas que prometieron, envía un mensaje desalentador a las jugadoras y socava la credibilidad de la Liga para garantizar un entorno de trabajo seguro. La falta de seguridad expresada por Farmer, una jugadora con apenas un año en el circuito y ya campeona, demuestra que el protocolo de 2023 no está funcionando como red de contención.
