Uno de los directores de juego más influyentes de la historia de la NBA, Chris Paul, anunció este viernes su retirada a los 40 años, poniendo fin a una carrera de 21 campañas que lo consolidó entre las figuras históricas del baloncesto profesional. Aunque Paul se retira como el segundo jugador con más asistencias y robos, solo superado por John Stockton, su legado estará inevitablemente marcado por la ausencia de un campeonato.
El anuncio, realizado a través de Instagram, pone fin a meses de incertidumbre, especialmente tras su abrupta salida de los Clippers de Los Ángeles, el equipo al que había regresado con la esperanza de cerrar su trayectoria. La decisión se oficializó después de que los Raptors de Toronto, que lo habían adquirido en un traspaso el 5 de febrero, decidieran dejarlo en libertad sin que llegara a debutar con ellos.
Un legado de liderazgo y números históricos
Chris Paul cierra su trayectoria con estadísticas que lo colocan en la élite. En los 1,370 partidos disputados a lo largo de su carrera profesional, el base promedió 16.8 puntos y 9.2 asistencias. Estos números se traducen en hitos inigualables y lo posicionan entre los jugadores de mayor impacto en su rol.
El jugador, elegido para doce Juegos de las Estrellas, es el segundo en la historia de la NBA con más asistencias y robos. De hecho, en ambas categorías solo es superado por la marca impuesta por John Stockton.
Fuera de la cancha, el impacto de Paul fue igualmente significativo. No solo fue medallista de oro en los Juegos Olímpicos de 2008 y 2012, sino que también ejerció una labor influyente como presidente de la Asociación de Jugadores entre 2013 y 2021.
El agrio final con los clippers
El adiós de Paul era esperado, particularmente desde que explotó el "agrio divorcio" con los Clippers de Los Ángeles. Para esta temporada, que ya había dejado entrever que sería la última, Paul se decantó por regresar a la franquicia con un salario mínimo.
Sin embargo, su rol fue breve y complejo. El base ejerció un papel de suplente con promedios de 2.9 puntos y 3.3 asistencias para un equipo que, cuando el conflicto se desató, estaba hundido en el penúltimo puesto de la Conferencia Oeste.
La franquicia angelina separó de forma abrupta a una de las mayores leyendas de su historia cuando el plantel se encontraba de gira en Atlanta. De acuerdo con la cadena ESPN, este conflicto se debió a problemas directos con el entrenador Ty Lue, ya que el estilo de liderazgo de Paul "chocó con los Clippers".
El 5 de febrero, poco antes del cierre del mercado de fichajes, los Clippers incluyeron a Paul en un traspaso con los Raptors de Toronto, equipo que terminó dejándolo en libertad.
La era dorada sin anillo
Chris Paul se une definitivamente a la lista de gigantes de la NBA que, a pesar de su innegable talento, nunca lograron ganar un campeonato.
Entre 2011 y 2017, Paul encabezó una de las mejores etapas de la historia de los Clippers. Al lado de Blake Griffin y DeAndre Jordan, compitieron seis años seguidos en los playoffs y estuvieron por encima de sus vecinos Lakers.
Posteriormente militó en:
- Los Rockets de Houston.
- Los Thunder de Oklahoma City.
- Los Suns de Phoenix, con quienes en 2021 jugó sus únicas Finales, perdidas ante los Bucks de Milwaukee.
El anuncio de su retirada, confirmado por Paul a través de Instagram con el mensaje "¡Esto es todo! Voy a dejar el básquet", generó un aluvión de reconocimientos. Las estrellas de la NBA, reunidas para el All Star Game de Inglewood, en el sur de Los Ángeles, brindaron un aplauso unánime. El comisionado de la competición, Adam Silver, agradeció su "amistad, colaboración y contribuciones duraderas" al deporte. A estos elogios se unieron antiguos rivales y figuras actuales, como LeBron James, Dwyane Wade, Donovan Mitchell y Tyrese Maxey.
Mientras Paul escribía su mensaje de despedida, admitió: "me cuesta saber qué sentir, pero por una vez -lo que sorprenderá a la mayoría de la gente- ¡no tengo la respuesta!". Sin embargo, cerró con la idea de que aunque el capítulo como "jugador de la NBA" ha terminado, "el básquet siempre estará grabado en el ADN de mi vida".
El baloncesto es, a veces, una historia de cifras y, otras, una historia de narrativas. Chris Paul dejó un registro de asistencias y robos casi inalcanzable, redefiniendo la posición de base moderno y demostrando liderazgo dentro y fuera de la duela. Su retiro plantea una de las preguntas persistentes en el deporte: ¿Es la ausencia de un trofeo lo suficientemente poderosa para eclipsar la evidente e irrefutable excelencia individual?
