Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el saldo de las obligaciones financieras de estados y municipios en México alcanzó los 717,898 millones de pesos. Si bien la cifra nominal es considerable, el reporte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) indica una estabilización en términos reales, aunque con un ligero incremento nominal respecto a 2024.
Radiografía de la deuda subnacional al cierre de 2025
El análisis de las cifras consolidadas de la deuda subnacional, dadas a conocer el lunes 2 de marzo de 2026, revela que el monto de 717,898 millones de pesos representa un incremento nominal frente a los 705,288 millones de pesos registrados al cierre de 2024. No obstante, la SHCP enfatiza que, al ajustar por inflación, la tendencia observada es de estabilización, lo que sugiere una gestión controlada en el contexto macroeconómico.
El panorama financiero de las entidades federativas y municipios presenta una alta concentración geográfica, evidenciando diferencias marcadas en su capacidad de pago y en la magnitud de sus compromisos.
Entidades federativas con mayores pasivos
Se observa que seis entidades federativas concentran aproximadamente el 60% del total de la deuda estatal. La Ciudad de México se mantiene a la cabeza con cerca de 100 mil millones de pesos. Nuevo León ocupa el segundo puesto, impulsado por significativas inversiones en infraestructura y movilidad. El Estado de México registra una deuda importante, aunque se destaca una trayectoria de servicio de deuda estable. Chihuahua, Veracruz y Coahuila completan este grupo de entidades con los mayores pasivos históricos.
Municipios bajo escrutinio por su endeudamiento
A nivel municipal, la situación es igualmente focalizada. De los más de 2,400 municipios del país, solo unos 530 reportan deuda pública. Sin embargo, los montos se concentran en grandes urbes. Hermosillo, en Sonora, se consolidó en 2025 como el municipio más endeudado del país. Monterrey, en Nuevo León, mantiene niveles altos de pasivos vinculados a la provisión de servicios urbanos. Tijuana, en Baja California, y León, en Guanajuato, siguen en la lista de los ayuntamientos con mayores compromisos financieros, reflejando la presión sobre las finanzas locales en centros urbanos de alta demanda.
Desafíos y focos rojos para el ejercicio fiscal 2026
Aunque la mayoría de los estados se encuentran en un nivel de endeudamiento "sostenible" según el Sistema de Alertas de Hacienda, persisten elementos de riesgo que requieren atención para el ejercicio fiscal 2026.
El costo de servir la deuda, es decir, el pago de intereses, sigue siendo alto. Esta situación consume una parte importante de las participaciones federales, limitando la capacidad de inversión y gasto de las entidades.
La presión en las participaciones federales es palpable en ciertas regiones. Entidades como Guerrero y San Luis Potosí presentan altos niveles de afectación de sus ingresos federales, los cuales son destinados prioritariamente al pago de deuda, lo que reduce su margen de maniobra presupuestaria.
Asimismo, la gestión de la deuda a corto plazo genera inquietud. El uso de créditos de corto plazo para cubrir gasto corriente, como nóminas, al final de las administraciones estatales, sigue siendo una práctica recurrente que presiona las finanzas locales y puede generar desequilibrios futuros.
El semáforo de disciplina financiera: Un balance crucial
El Sistema de Alertas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público clasifica el endeudamiento subnacional en tres estatus: Sostenible, Observación y Elevado, proporcionando una herramienta clave para la disciplina financiera.
La gran mayoría de las entidades federativas se ubican en el estatus "Sostenible" (Verde). Aproximadamente 28 estados demuestran tener capacidad para contratar nueva deuda, lo que indica una gestión prudente de sus pasivos.
No obstante, algunas requieren cautela. Coahuila, Chihuahua y Nuevo León se encuentran en estatus de "Observación" (Amarillo), lo que implica que deben limitar su endeudamiento adicional para evitar comprometer su sostenibilidad financiera a largo plazo.
Es relevante destacar la ausencia de entidades en el nivel "Elevado" (Rojo) al cierre de 2025, lo que significaría una restricción total a nuevos créditos. Este hecho subraya la efectividad de los mecanismos de disciplina financiera implementados. El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) subraya que la disciplina financiera ha sido clave para evitar una crisis de pagos en los estados. Sin embargo, el análisis del CEFP enfatiza que el reto fundamental para 2026 radicará en la reducción de la dependencia de la deuda para financiar el gasto operativo básico, promoviendo una mayor autonomía y solidez fiscal.



