En 2025, la banca privada que opera en México obtuvo ganancias sin precedentes por 304,400 millones de pesos, según reportó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Este monto representa un crecimiento real del 1.1% respecto a los 290,362 millones de pesos de 2024, consolidando un año histórico para el sector a pesar del bajo dinamismo económico del país.
La desproporción de la ganancia histórica
El sector bancario mexicano registró en 2025 utilidades netas que superaron los 304 mil millones de pesos. Para dimensionar esta cifra, los resultados financieros del sector fueron 4.3 veces superiores al presupuesto total de 70,983 millones de pesos que el gobierno mexicano destinó al Poder Judicial en 2025.
Este resultado se da en un contexto dual. Por un lado, la economía mexicana presentó un bajo dinamismo. Por otro, el año estuvo marcado por señalamientos directos desde el gobierno estadounidense, que acusó a dos instituciones—Intercam y CIBanco— de facilitar el lavado de dinero para organizaciones criminales.
Concentración del 80% en ocho bancos sistémicos
Las ganancias del sector están altamente concentradas. Las ocho instituciones financieras consideradas de importancia sistémica acapararon el 80 por ciento de las utilidades totales, sumando 246 mil 172 millones de pesos. Estas instituciones son BBVA, Santander, Banorte, Banamex, HSBC, Scotiabank, Inbursa y Citi México, cuya quiebra podría poner en riesgo la estabilidad del sistema financiero nacional.
El peso dominante de BBVA en el mercado queda claro en las cifras de rentabilidad:
Radiografía de la salud financiera y los riesgos latentes
El análisis de la CNBV se enfoca estrictamente en los resultados financieros de las instituciones bancarias, sin incluir los negocios de los grupos financieros completos, como las aseguradoras, casas de bolsa o las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore).
Indicadores de rentabilidad y margen financiero
El margen financiero, resultado principalmente de la diferencia entre los intereses cobrados a los deudores y los pagados a los ahorradores, ascendió a 916 mil 158 millones de pesos. Esta cifra fue un 3.3 por ciento superior en términos reales si se compara con los 854 mil 737 millones reportados en 2024. Esto sucedió a pesar de que los bancos ya no contaron con el efecto favorable relacionado con las altas tasas de interés visto en periodos anteriores.
En términos de eficiencia, el rendimiento sobre los activos (ROA), un indicador clave de la rentabilidad del negocio, se ubicó en 1.98 por ciento al cierre de 2025. Esto supuso una reducción de 0.06 puntos porcentuales respecto al 2.04 por ciento registrado en diciembre de 2024.
Crédito, activos y morosidad
Los activos totales del sector bancario cerraron 2025 con 15 billones 569 mil 476 millones de pesos. La cartera de crédito total, por su parte, alcanzó los 8 billones 166 mil 689 millones de pesos, mostrando un crecimiento del 2.82 por ciento respecto al periodo anterior.
No obstante el crecimiento crediticio, el índice de morosidad (IMOR) mostró un incremento. Se situó en 2.17 por ciento, lo que representa un alza de 0.15 puntos porcentuales en comparación con el 2.02 por ciento reportado en 2024. El aumento en la morosidad, sumado al contexto de bajo crecimiento económico y señalamientos regulatorios internacionales, sugiere que las instituciones financieras enfrentan riesgos de cobranza mayores, incluso mientras reportan utilidades históricas.
