La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha revertido pérdidas, logrando una utilidad neta de 13,912 millones de pesos en el cuarto trimestre de 2025. Este resultado se atribuye a la contención de costos en combustibles y al incremento de la demanda energética industrial y comercial, impulsada por el nearshoring.
¿Cómo logró CFE revertir la tendencia negativa y consolidar su rentabilidad operativa?
Al cierre del 31 de diciembre de 2025, la CFE, bajo la dirección de Emilia Calleja Alor, consolidó una utilidad neta de 13,912 millones de pesos, contrastando con periodos anteriores de pérdidas. Los ingresos totales de la empresa estatal ascendieron a 172,400 millones de pesos en el último trimestre, impulsados por la venta de energía y la prestación de servicios de transporte de gas natural. La evidencia técnica revela que esta utilidad se atribuye a una gestión eficiente de los pasivos financieros y a la estabilidad en los precios internacionales del gas natural, insumo principal para la generación termoeléctrica en México.
¿Qué factores específicos impulsaron la reducción de costos y el crecimiento de la base de usuarios?
La rentabilidad de la eléctrica nacional se explica por tres vectores clave. En primer lugar, el costo de ventas se redujo un 12% debido a que los precios del gas natural en Texas, específicamente en los puntos Waha y Henry Hub, se mantuvieron en niveles moderados. En segundo lugar, la base de clientes creció un 2.1%, superando los 48.5 millones de usuarios, con un consumo dinámico observado en las regiones norte y bajío del país. Finalmente, la eficiencia en la transmisión, mediante el uso de las redes por parte de terceros, generó ingresos adicionales por concepto de "porteo" y servicios conexos.
¿Qué señales inmediatas emite el mercado y qué desafíos operativos se anticipan para CFE?
El comportamiento reciente de los indicadores financieros de CFE refleja una mayor confianza. El análisis técnico indica que el costo del gas natural se mantiene estable, con el precio Henry Hub cotizando cerca de los $2.30 USD/MMBtu. Los bonos de CFE muestran una tendencia al alza, lo que sugiere una mayor confianza de los inversionistas tras el reporte de utilidades. El tipo de cambio MXN/USD presenta una volatilidad moderada, con el peso a $17.22, lo cual favorece el pago de la deuda externa de la empresa. Adicionalmente, se ha observado un incremento estacional en la generación limpia, con un mayor despacho de energía hidroeléctrica por el fin de temporada.
¿Cómo impactará la presentación del Plan de Inversión 2026 y la primera onda de calor en la operación de CFE?
Para los próximos siete días, se espera que la CFE presente ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) el desglose de su Plan de Inversión 2026. Los analistas monitorearán la asignación de recursos para la modernización de las centrales hidroeléctricas y la expansión del Plan Sonora. Asimismo, la entrada de la primera onda de calor del año incrementará la demanda de carga en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), lo que pondrá a prueba la capacidad de reserva operativa de la comisión y su resiliencia ante picos de consumo.
¿Cuáles son los pilares estratégicos que fortalecen a CFE y sus principales vulnerabilidades estructurales?
La CFE cuenta con factores a favor que consolidan su posición estratégica. La soberanía energética se refuerza con la entrada en operación de nuevas centrales de ciclo combinado propias, lo que reduce la dependencia de compras de energía a generadores privados externos. El apoyo gubernamental, a través de transferencias del Gobierno Federal para subsidiar las tarifas domésticas, garantiza el flujo de efectivo operativo. Además, el fenómeno del nearshoring, con la llegada de centros de datos y plantas automotrices, asegura una demanda creciente de energía en alta tensión, el segmento más rentable para CFE.
¿Qué riesgos representan la deuda en moneda extranjera y las pérdidas no técnicas para la estabilidad financiera de CFE?
A pesar de los resultados positivos, persisten factores en contra que representan vulnerabilidades. Aproximadamente el 35% de la deuda de CFE está denominada en dólares, lo que la hace vulnerable a depreciaciones abruptas del peso mexicano. Las pérdidas no técnicas, derivadas del robo de energía y deficiencias en la medición, siguen representando un drenaje de recursos estimado en más de 40 mil millones de pesos anuales. Finalmente, la infraestructura de transmisión presenta cuellos de botella en las líneas de alta tensión, lo que limita la integración eficiente de nuevas plantas renovables, especialmente en el sureste del país.
¿Qué estrategias avanzadas se recomiendan para el sector industrial e inversionistas ante el panorama actual de CFE?
Para el sector industrial, se recomienda aprovechar la estabilidad financiera de CFE para negociar contratos de suministro de largo plazo bajo esquemas de eficiencia energética, buscando optimizar costos y asegurar el abastecimiento. Para los inversionistas, la recomendación es mantener posiciones en bonos de CFE, dado que el respaldo soberano y los números positivos del 4T-2025 reducen el riesgo crediticio percibido. En cuanto al seguimiento operativo, es crucial observar el desempeño del SEN durante la actual onda de calor; un incremento súbito en el consumo podría elevar los costos de despacho si se recurre a plantas de combustóleo más caras, impactando la rentabilidad a corto plazo.
