La economía del sur-sureste ha logrado una transición exitosa hacia un modelo de crecimiento más diversificado y sostenible. Tras concluir la fase intensiva de los grandes proyectos de infraestructura, la región ha encontrado nuevos motores en la regularización de pagos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y en un despegue manufacturero que la posiciona por encima del promedio nacional en términos de expansión trimestral.
El repunte regional frente al promedio nacional
Según los datos más recientes del Banco de México (Banxico), la región sur —integrada por Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán— registró un crecimiento del 1.3% al cierre del último trimestre de 2025. Este indicador resulta particularmente relevante al compararse con el 0.9% del promedio nacional, señalando que el sur ha dejado atrás la desaceleración experimentada a mediados de 2024.
La evidencia sugiere que este resurgimiento no es casualidad, sino el resultado de la inyección de liquidez hacia los proveedores de la industria energética y un aprovechamiento estratégico de la infraestructura logística para el sector transformación. La manufactura en Veracruz y Yucatán, específicamente en los ramos de alimentos y bebidas, ha comenzado a actuar como el nuevo soporte de la economía regional.
Pilares de la reactivación económica sureña
El análisis del comportamiento sectorial permite identificar tres ejes fundamentales que explican este cambio de tendencia:
- Saneamiento de pasivos de Pemex: La liquidación de adeudos acumulados con pequeñas y medianas empresas en el corredor petrolero (Tabasco, Veracruz y Campeche) ha restaurado el flujo de efectivo, permitiendo el reinicio de inversiones operativas estancadas.
- Auge del sector transformación: Yucatán y Veracruz han captado capitales significativos en manufactura, utilizando la conectividad de los puertos de Progreso y Coatzacoalcos para incrementar el volumen de exportaciones.
- Absorción laboral post-infraestructura: La mano de obra que anteriormente laboraba en la construcción del Tren Maya y la Refinería Dos Bocas está siendo reincorporada en servicios especializados y mantenimiento industrial de largo plazo.
Indicadores y comportamiento de la última semana
En los últimos siete días, se ha constatado un fortalecimiento en la confianza empresarial del sureste. Las cámaras de comercio locales reportan un incremento en las órdenes de compra proyectadas para el inicio de 2026, lo que indica que el sector privado está asumiendo el liderazgo del crecimiento que antes ostentaba la inversión pública.
Asimismo, los reportes de ocupación hotelera en Quintana Roo y Yucatán se mantienen en niveles récord. Este flujo constante de divisas beneficia indirectamente a la cadena de suministros regional, estimulando la demanda de productos agrícolas y manufacturados producidos en los estados vecinos del sur.
Proyecciones para el monitoreo de corto plazo
La agenda económica de la próxima semana será determinante para validar la solidez de esta recuperación mediante dos hitos clave:
- Cifras de empleo formal: Se espera la publicación de los datos de afiliación al IMSS, donde las proyecciones indican que el sur podría encabezar la creación de empleos en el sector de transformación a nivel país.
- Evaluación del Corredor Interoceánico: Analistas de Banxico realizarán visitas de campo en el Istmo de Tehuantepec para medir cómo la infraestructura de transporte está facilitando el establecimiento de nuevos parques industriales.
Mapa de impacto: Beneficiarios y ajustes sectoriales
El dinamismo actual genera una redistribución de los beneficios económicos en la región, favoreciendo la estabilidad del empleo formal.
Oportunidades y riesgos del nuevo ciclo económico
La resiliencia del sur, con un crecimiento del 1.3%, demuestra que la región posee una capacidad de adaptación superior a la del centro y norte en la actual coyuntura. La manufactura, a diferencia de la construcción temporal, ofrece empleos de mayor valor agregado y estabilidad. La cita oficial de Banxico confirma que "la liquidación de adeudos ha permitido que las empresas locales reinicien ciclos de inversión que estaban pausados".
No obstante, persisten desafíos estructurales. La salud financiera de estados como Tabasco y Campeche sigue vinculada a la estabilidad de Pemex, lo que implica una exposición a la volatilidad de los ingresos petroleros. Además, el aumento de la actividad económica ha comenzado a generar presiones inflacionarias en servicios básicos y vivienda, especialmente en los polos de desarrollo de Yucatán.
Recomendaciones estratégicas para el sector privado
Dada la transición de una economía de construcción a una de manufactura y servicios especializados, se sugieren las siguientes acciones:
- Para el sector servicios: Es el momento de invertir en digitalización y capacitación corporativa. El crecimiento industrial demandará proveedores de servicios más sofisticados y tecnológicamente integrados.
- Enfoque en logística: El Corredor Interoceánico se perfila como la inversión con mayor potencial de retorno; las empresas deben evaluar el establecimiento de centros de distribución cerca de los nodos de transporte ferroviario.
- Capacitación técnica: Para evitar la escasez de talento, las industrias deben implementar programas de reconversión para la fuerza laboral que migra del sector construcción hacia el mantenimiento y la operación manufacturera.

