Moody’s mantiene perspectiva negativa del sistema bancario mexicano 2026

Moody’s mantiene perspectiva negativa del sistema bancario mexicano 2026

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La calificadora Moody’s ratificó su perspectiva negativa para el sector bancario mexicano, según el análisis divulgado el 9 de febrero de 2026 por Jessika Becerra. Esta calificación se sustenta en la operación de los bancos dentro de un entorno macroeconómico débil, caracterizado por un crecimiento moderado y una incertidumbre persistente ligada a las políticas internas y el comercio exterior.

El pronóstico refleja un aumento en los obstáculos sistémicos causados por la lenta dinámica económica y una competencia interna cada vez más fuerte. Aunque la capitalización general se mantiene sólida, Moody’s advierte que la rentabilidad se verá seriamente presionada por los costos operativos de la digitalización y la reducción de los márgenes en un mercado de crédito altamente disputado.

Presiones de rentabilidad y riesgo de activos en México

Moody’s señaló que la competencia en el mercado es el factor clave que impulsa el deterioro en el riesgo de activos. Los bancos tradicionales enfrentan una fuerte presión por parte de los nuevos participantes, lo que obliga a recalibrar las estrategias crediticias en un escenario económico incierto.

A pesar de esta tensión, las reservas para pérdidas crediticias se consideran adecuadas por parte de la calificadora, manteniéndose en niveles que son todavía altos. Sin embargo, este colchón no evita la disminución esperada en las ganancias operativas. La rentabilidad se debilitará a medida que los márgenes se reduzcan en el financiamiento y el crédito al consumo. Esto se agrava por el incremento en los costos operativos necesarios para las inversiones en digitalización y mejorar el servicio al cliente, presionando las ganancias netas del sector.

El entorno económico y los riesgos institucionales

El análisis de la calificadora apunta a que el crecimiento moderado y la incertidumbre persistente —vinculada directamente a las políticas y al comercio— limitan las perspectivas de empleo y frenan las inversiones a largo plazo. Este escenario externo crea mayores obstáculos para la operación diaria de las instituciones financieras.

Un matiz clave en la evaluación de riesgos es el debilitamiento observado en los marcos institucionales y de formulación de políticas. Moody’s advierte que esta tendencia aumenta los riesgos sistémicos para la banca. Adicionalmente, se identifica una reducción en la capacidad del gobierno para brindar apoyo al sector bancario en caso de que fuera necesario.

Capacidad de absorción de pérdidas y fondeo estable

A pesar de los vientos en contra macroeconómicos y competitivos, la capitalización del sistema bancario mexicano se mantendrá amplia. La capacidad de absorción de pérdidas de las instituciones financieras se complementará eficazmente mediante la emisión de deuda híbrida.

En cuanto al fondeo, los bancos se benefician de franquicias estables y del soporte continuo de los depósitos de los clientes. Esto proporciona una base de liquidez robusta, aun cuando los riesgos macroeconómicos y la competencia interna minan las proyecciones de rentabilidad futura.

Lista de verificación de riesgos del sistema bancario mexicano (Moody’s 2026)

Aunque el sector exhibe una capitalización amplia y una sólida base de fondeo, la perspectiva negativa de Moody’s de 2026 subraya un diagnóstico crítico: las fortalezas internas están cada vez más sujetas a las debilidades del entorno externo y a la erosión de las utilidades causada por la intensa carrera tecnológica. La verdadera prueba para el sistema bancario mexicano no será mantener el capital, sino demostrar que puede sostener la rentabilidad mientras navega la incertidumbre política y el costo de la modernización.


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