El oro recuperó la cota de US$5,000 en febrero de 2026, impulsado por tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán y expectativas de recortes de tipos de la Reserva Federal (Fed). Este rebote sigue a una corrección abrupta del 21% desatada por la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed y un repunte táctico del dólar estadounidense, que generó la mayor venta masiva en dos días en décadas. La clave para los inversores es determinar si la reciente ola de ventas es una pausa saludable o un quiebre estructural en el ciclo alcista.
La extrema volatilidad, que vio al oro caer hasta US$4,402 por onza, no ha mermado las convicciones de largo plazo entre las principales instituciones financieras. Analistas como Ewa Manthey, de ING, y los equipos de UBS y JPMorgan coinciden en que las fuerzas que impulsan la demanda estructural del metal —principalmente la acumulación de reservas por parte de bancos centrales— se mantienen intactas.
Origen de la volatilidad: La sacudida por la Fed y el dólar
La semana anterior al 4 de febrero de 2026 dejó una estela de correcciones intensas en los metales preciosos. La caída no vista desde la década de 1980 en oro y plata fue catalizada por la nominación de Kevin Warsh para presidir la Reserva Federal, un anuncio que reactivó el dólar.
El dólar estadounidense, que había tocado mínimos no vistos desde febrero de 2022, revirtió su debilitamiento. El índice DXY recuperó cerca de 0,6% desde sus mínimos de cuatro años. John Hardy, analista de Saxo Bank, señaló que este rebote alcanzó "niveles que comienzan a ser incómodos para la narrativa bajista del USD". No obstante, Goldman Sachs ofreció un matiz crítico, indicando que la volatilidad cambiaria reciente fue impulsada más por incertidumbre institucional que por fundamentos macroeconómicos sólidos.
El factor geopolítico como impulsor de la demanda de refugio
El rebote que llevó al oro a recuperar los US$5,000 fue directamente atribuible a la demanda por activos refugio. El metal al contado subió un 2.4% a US$5,057.50 el 4 de febrero, tras registrar un alza del 5.9% el martes, su mayor ganancia diaria en 17 años.
El detonante clave fue el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. El Ejército estadounidense informó haber derribado un dron iraní que se acercó "agresivamente" al portaaviones USS Abraham Lincoln en el mar Arábigo. Nitesh Shah, estratega de materias primas de WisdomTree, resumió la situación: "Es una confluencia de factores de riesgo lo que realmente está impulsando la demanda", citando la independencia de los bancos centrales y el riesgo geopolítico.
Este ambiente de incertidumbre reforzó la correlación inversa entre el dólar y los metales preciosos. Ewa Manthey, de ING, subraya que "el dólar es probablemente el principal motor de la acción de precios a corto plazo".
Perspectiva estratégica del oro: Hacia los $6,300
A pesar del estrés por la volatilidad, la visión de medio y largo plazo sobre el oro sigue siendo netamente alcista, apoyada en la diversificación y la persistente expectativa de tipos de interés más bajos en 2026.
Proyecciones y tesis de inversión de grandes bancos
La corrección fue interpretada por UBS como un "indicador de volatilidad dentro de una tendencia alcista estructural continua, en lugar de sugerir el fin del mercado alcista". En este contexto, la tendencia de posicionamiento sigue siendo favorable, con los inversores apostando por al menos dos recortes de tasas por parte de la Fed este año, lo que beneficia a los lingotes que no rinden intereses.
La dicotomía de la plata: Volatilidad extrema y riesgo industrial
La plata (XAG/USD) experimentó una corrección considerablemente más aguda que el oro, cayendo un 26% el viernes 30 de enero, con una caída intradía cercana al 38%. El metal blanco alcanzó un mínimo mensual de US$71.33, tras haber tocado un máximo histórico de US$121.64 la semana anterior.
Advertencias y prudencia de los analistas
La elevada volatilidad ha complicado el análisis fundamental de la plata, forzando a los inversores a adoptar posturas más cautelosas en el corto plazo:
- Requisito de Retorno (UBS): Dominic Schnider y Wayne Gordon de UBS afirmaron que un activo que ha mostrado una volatilidad reciente de entre 60% y 120% requiere un retorno esperado de entre 30% y 60% para justificar una posición larga estructural. Por ello, UBS prefiere "vender riesgos bajistas en la plata para obtener rendimiento adicional" y espera una caída adicional antes de aumentar la exposición.
- Riesgo Industrial (JPMorgan): Aunque JPMorgan ve un piso más alto (alrededor de US$75-80) que sus expectativas anteriores, advierte que los precios actuales podrían debilitar la demanda industrial, especialmente en el sector solar. Esto podría llevar a la plata a salir de su déficit físico y entrar en equilibrio o incluso superávit en los próximos trimestres.
La principal diferencia estructural frente al oro es la ausencia de bancos centrales como compradores consistentes en el mercado de la plata, lo que la deja más dependiente del posicionamiento especulativo de fondos y la demanda minorista. La plata cotiza actualmente alrededor de US$88.23-US$88.90, y el platino y el paladio también han mostrado ganancias significativas, subiendo a US$2,284.71 y US$1,818.25, respectivamente.
Disciplina del inversor en episodios de venta masiva
Ante estos movimientos bruscos, la estrategia recomendada por expertos se centra en la disciplina y la perspectiva a largo plazo.
Charu Chanana, estratega jefe de inversiones, insiste en la necesidad de evitar decisiones estructurales precipitadas, proponiendo un enfoque disciplinado: "no rebalancee sus emociones, rebalancee sus pesos". La volatilidad de corto plazo no debe convertirse en una decisión permanente.
Para quienes buscan mantener exposición al oro sin asumir el mismo nivel de riesgo durante la turbulencia, Saxo Bank propuso una estrategia específica: las opciones LEAPS (Long-Term Equity Anticipation Securities).
Lista de verificación para gestionar la volatilidad con LEAPS
El analista Koen Hoorelbeke explicó que un LEAPS call sobre GLD (fondo cotizado en bolsa que replica el precio del oro) permite al inversor mantener su apuesta alcista con una pérdida máxima limitada.
En el análisis de Charu Chanana, "los movimientos rápidos en los precios parecen información, pero la velocidad no equivale a relevancia". La corrección simplemente ayudó a reajustar el posicionamiento y a reducir el exceso de especulación que se había acumulado antes de la caída.
La pregunta clave para el inversor a largo plazo es, como señala Chanana, "si un activo aún forma parte de un plan a largo plazo, la pregunta suele ser cuánto, no si debe estar". La consistencia en el proceso de inversión es la prueba real durante las ventas masivas.
