El peso mexicano concluyó febrero de 2026 con una apreciación mensual del 1.35%, consolidándose por debajo de la barrera de las 18 unidades. Esta resiliencia se manifestó a pesar de la significativa volatilidad global, marcada por tensiones geopolíticas y políticas arancelarias.
La divisa mexicana demostró una notable capacidad para absorber choques externos, manteniendo una trayectoria de fortalecimiento que la posicionó como una de las monedas más robustas de la región. El análisis de su comportamiento durante el mes revela una dinámica compleja, donde factores internos y externos convergieron para moldear su desempeño.
Evolución del tipo de cambio: Un mes de resiliencia y mínimos históricos
Factores determinantes en la apreciación del peso
La fortaleza del peso mexicano en febrero de 2026 fue el resultado de la interacción de varios elementos clave, tanto a nivel global como doméstico.
Las tensiones en el Golfo, derivadas del conflicto militar entre Estados Unidos e Irán, provocaron un incremento significativo en los precios del petróleo. El Brent superó los $70 USD por barril, lo que indirectamente benefició al peso. Se reconoce que la moneda mexicana, al estar vinculada a las materias primas, tiende a fortalecerse en escenarios de precios elevados del crudo.
En el ámbito interno, el reporte de inflación para la primera quincena de febrero mostró una aceleración al 3.9%. Este dato sugiere que el Banco de México podría mantener una postura de tasas de interés elevadas por un periodo más prolongado. La expectativa de tasas altas incrementa el atractivo de los activos denominados en pesos, incentivando la inversión extranjera y, consecuentemente, apoyando la apreciación de la moneda.
Adicionalmente, la política exterior de Estados Unidos también jugó un papel. El rechazo por parte del Tribunal Supremo de EE. UU. a ciertos aranceles propuestos por la administración Trump generó un respiro momentáneo en los mercados de exportación mexicanos. Esta decisión mitigó la incertidumbre sobre el comercio bilateral, favoreciendo la estabilidad y el optimismo en el mercado cambiario.
