El sector bancario privado en México cerró 2025 con una cifra histórica en el cobro de comisiones y tarifas a sus usuarios. Este ingreso recurrente y de bajo riesgo no solo superó el monto de años anteriores, sino que actuó como un amortiguador clave para las instituciones financieras en un periodo donde reportaron, paradójicamente, una menor generación de ingresos totales.
De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), los bancos en México recaudaron 289 mil 23 millones de pesos por concepto de comisiones en 2025. Este es un registro sin precedentes desde que se tienen estadísticas. El monto cobrado es 5.5 por ciento superior en términos reales a los 265 mil 5 millones de pesos ingresados durante 2024.
La anatomía del ingreso bancario: un negocio de bajo riesgo
Las comisiones representan cargos directos que los bancos aplican al público por servicios específicos, tales como:
- Manejo de cuentas.
- Uso de tarjetas.
- Transferencias bancarias.
- Retiros de efectivo.
- Pagos tardíos de créditos.
A diferencia de los intereses, que fluctúan según el ciclo económico y el nivel de las tasas de referencia del Banco de México (BdeM), las comisiones son una fuente de ingresos recurrente, inmediata y catalogada como de bajo riesgo para el sector. Se cobran sin depender del desempeño crediticio de un cliente individual.
El peso de las comisiones en las ganancias totales
Para dimensionar la importancia de estos cargos para el modelo de negocio bancario, las comisiones y tarifas cobradas al público equivalieron al 94 por ciento de las ganancias obtenidas por todo el sector durante 2025. Las estadísticas oficiales de la CNBV indican que las ganancias totales de la banca sumaron 304 mil 400 millones de pesos ese año.
Es importante recordar que las comisiones no son la única fuente de capital para los bancos, que también obtienen ingresos de:
- Intereses provenientes de la colocación de créditos.
- Inversiones realizadas en bonos gubernamentales y otros instrumentos financieros (después de restar los impuestos correspondientes).
Sin embargo, los datos muestran que los clientes han terminado compensando, de alguna forma, la caída en los ingresos totales de la banca, los cuales disminuyeron 3.78 por ciento durante el último año reportado.
Concentración y distribución de las tarifas
El número de comisiones y tarifas se ha reducido significativamente a lo largo del tiempo. Mientras que en 2019 se tenían contabilizadas más de 26 mil, el Banco de México (BdeM) registró alrededor de 12 mil 600 comisiones en 2025. A pesar de esta reducción en el número, los recursos adicionales obtenidos por los intermediarios se han disparado.
Los siete gigantes acaparan el mercado
Existe una alta concentración en el cobro de estas tarifas. Ocho de cada 10 pesos cobrados provienen de solo siete instituciones financieras, que son las de mayor presencia operativa en México:
- BBVA
- Banorte
- Santander
- Banamex
- HSBC
- Scotiabank
- Inbursa
Estas siete grandes instituciones sumaron 232 mil 415 millones de pesos en comisiones y tarifas al cierre del año pasado. Esta cifra representa el 80 por ciento del total y tuvo un alza del 2 por ciento respecto a lo cobrado en 2024.
La alta transaccionalidad de fin de año también se refleja claramente en estos ingresos. Entre noviembre y diciembre, los bancos ingresaron a sus arcas 28 mil 365 millones de pesos, una época caracterizada por las compras masivas.
Dónde se ubica la mayor carga de comisiones
El BdeM ofrece una distribución precisa sobre dónde se concentran las más de 12 mil 600 comisiones vigentes. Casi seis de cada diez de ellas se encuentran vinculadas directamente a productos de ahorro, lo que subraya la recurrencia del cobro en servicios básicos.
- Productos de ahorro: 7 mil 914 comisiones (la mayoría).
- Consumo no revolvente: 2 mil 153 comisiones. Estos productos son, en su mayoría, las tarjetas de crédito.
- Consumo revolvente: 826 comisiones. Estos se aplican a préstamos de nómina, personales o automotrices.
Al observar que 94 por ciento de las ganancias totales del sector bancario fueron igualadas por el cobro de comisiones, queda claro que este ingreso no es solo un complemento, sino el pilar silencioso y constante que sostiene el modelo de rentabilidad de la banca en México. ¿Hasta qué punto es sostenible este modelo de negocio si depende cada vez más de cargos a los clientes por servicios básicos, en lugar de ganancias por rendimientos financieros?
